La Casa del Tango, que funciona en el Club Argentino, logró consolidarse como un reducto tanguero de excelencia en la zona Norte del Conurbano. “Luchamos para mantener vivo el género”, dice su presidente, Héctor Quiróz.
Creada hace quince años, la Casa del Tango de San Fernando logró convertirse con el tiempo en uno de los mejores reductos tangueros de la Zona Norte del Gran Buenos Aires. La iniciativa vio la luz en abril de 1996, cuando el locutor Daniel Menna -reconocido hombre de radio y televisión local- tuvo la “loca” idea de juntar a toda la gente identificada con el dos por cuatro, como cantantes, bailarines y poetas para formar lo que hoy es este reconocido lugar de encuentro que funciona en el Club Argentino. Héctor Quiróz, el presidente de la institución, en diálogo con EL NORTEÑO explica: “Esa idea cuajó y hoy la realidad es que vamos rumbo a los 16 años (los cumplirá el 16 de abril). Luchamos para mantener esta llama viva que es nuestro género, nuestro aporte a la cultura y que además es patrimonio cultural de la humanidad. Pero acá en la Argentina todavía no se enteraron...”. “Los primeros tiempos fueron difíciles, aunque también lo son los actuales. El Club Argentino nos ha cobijado y estamos pagando un alquiler. No tenemos sede propia ni tampoco la posibilidad de que el Estado nacional nos ofrezca algún lugar donde podamos estar. No digo que nos lo regalen, sino tan solo que nos brinden la facilidad de poder pagarlo. Si podemos abonar un alquiler, bien podríamos pagar la misma suma para algo que sea nuestro en un crédito blando de un par de años”, señala. “La comisión directiva está compuesta por gente que trabaja ad-honorem, el esfuerzo es de todos desde el primero hasta el último”, sostiene Quiróz. Y el público responde. Así, los sábados llegan numerosos visitantes de lugares como Don Torcuato, San Isidro, Tigre; Vicente López, José León Suárez y otros puntos del Conurbano. Por la Casa de Tango de San Fernando han pasado grandes figuras del 2x4. Quiróz recuerda “a los bailarines Marta y Alfredo, Rosita Quiroga con Osvaldo Cassareto. También Jorge D´Elía, ex integrante de las orquestas de Alfredo Gobbi, Cholo Mamone, Armando Cupo; el contrabajista Juan Dubuis, actual integrante de la orquesta del maestro Tito Ferrari, Carlos Rubén Salazar, Julio Martel. También el director, compositor y amigo de Gardel Miguel Bonano, autor del Tango “La Novena” y quien diera conferencias sobre la vida del Morocho del Abasto. Además, otras figuras como Robustiano Figueroa Reyes, el desaparecido Rufino, Fernando Rodas, Carlos Morel, Silvia Laura, María Garay, Néstor Fabián y muchísimos más”. El año pasado le festejaron los 99 años a Nelly Omar, una figura rutilante del tango. Entre los tangueros locales, el presidente rescata a Raúl Leonardo, Horacio Alsalá, Damián Leonel, Gustavo Drelles, Norma Labat, Ana Guerrisi, Marcela Duval, entre otros. Sobre el tecnotango u otras fusiones, afirma: “Todo lo que sea tango es bienvenido, pero nosotros nos abocamos al tango más tradicional, con los músicos que tenemos aquí. Es lo que le gusta a la gente, porque además puede bailar. En definitiva, mientras sea tango, con acento o sin acento... que lo sigan haciendo”. Quiróz también tuvo una mención especial para su amigo Silvio Soldán: “Somos muy amigos desde hace muchos años. Y ya nos ha visitado en varias oportunidades. Tuve la suerte de que me presentara en Grandes Valores cuando cantaba, así que tenemos una gran amistad y un gran respeto. En marzo muy probablemente le estaremos festejando su cumpleaños en la Casa del Tango”.