ARRUABARRENA VUELVE A ENFRENTAR A BOCA, PERO AHORA CON UN MATADOR QUE DEJO DE MATAR
Hay que hacer un click porque la situación se lo merece”. Se tomó su tiempo el Vasco Rodolfo Arruabarrena para hablar. No lo hizo después de esta nueva y dolorosa derrota ante All Boys, sino al día siguiente. La solución sigue estando en manos del Matador. Si en estos últimos tres partidos Tigre hubiese obtenido tres puntos, hubiera quedado afuera de la zona de promoción y con seis, estaría también eludiendo el descenso directo. El equipo debe volver al nivel que ha mostrado en las primeras fechas. Aunque el rival para encarar la recuperación no es fácil, nada menos que Boca. El único dato positivo que arrojó la visita a Floresta, fue el retorno de Ramiro Leone, ya recuperado de la lesión. Esta vez Tigre no mostró el caudal futbolístico de otras jornadas. No es tonto el Vasco y lo reconoció al decir que “es una situación que no es la deseada. Debemos mejorar y mucho, pero hay que estar tranquilos y salir de esto trabajando, Creemos que podemos salir. Ni cuatro partidos atrás éramos los mejores y ahora somos los peores. No vamos a bajar los brazos, sigue dependiendo de nosotros”. Con relación a su continuidad señaló que “como típico Vasco soy cabeza dura. Pero si no veo una reacción de los muchachos, prefiero que venga otro y salve a Tigre, Es lo que siento, porque este club me dio micho. Si tengo que dar un paso al costado, lo haré”. “Hoy nadie da nada por nosotros. Debemos volver a ser el equipo de los primeros partidos. Hasta el partido ante Arsenal, uno vio que el equipo tenia carácter. Pero en los dos últimos no pasó lo mismo. Fue este grupo el que le dio una esperanza a este equipo y este grupo sacará esto adelante, no tenemos dudas, entre todos, los chicos, los grandes, los lindos, los feos, pero hay que reaccionar rápido” enfatizó. Con relación a la actitud de Diego Morales, que hizo un gesto al salir del equipo, del cual luego se disculpó opinó que “le dí mi parecer. Yo fui jugador y el fastidio es normal en un jugador. Pasa que a mí me pagan para tomar decisiones”, pero al mismo tiempo graficó el mal momento por el que pasó el equipo al sentenciar que “si hubiese podido hacer más cambios, lo haría. Pero no es el hecho. Cachete lo ha comprendido. Los gestos molestan, pero es algo que uno lo puede charlar, que le puede mostrar lo equivocado que estaba o no. Pero ya está, tampoco es para volverse loco” Hoy el equipo intentará acceder a los cuartos de final de la Copa Argentina, al enfrentar a Argentinos Juniors, en Sarandí lo harÓ con un equipo alternativo. En tanto que, a la posibilidad de modificar el sistema táctico, para jugar con cuatro en el fondo, Arruabarrena ponderó que “este equipo se puede adaptar a varias cosas”. Por último aseguró que “es bueno que venga Boca, para saber en donde estamos parados, pero después vienen Olimpo, Belgrano... Sí sería un triunfo resonante. Pero si en las otras nueve finales no estamos a la altura, no servirá para nada. Pero confío mucho en este plantel. Hay que tener memoria y acordarse de la pequeña esperanza que le dimos a la gente y tenemos la posibilidad de volver a hacerlo. La gente sabe que el grupo va a dejar todo. Puede reaccionar. Nos habíamos acostumbrado a ganar y siempre es más difícil adaptarte a lo otro. Debemos pensar en nosotros. Si no conseguimos los resultados, un empate en la Bombonera no servirá para nada”.