En Estados Unidos en cambio, la llegada de Francisco suscita reacciones muy diversas. Parte de la clase política estadounidense podría reservarle un recibimiento frío, para empezar porque Jorge Bergoglio ha elegido visitar La Habana antes que Washington, cuando el Congreso todavía no ha levantado el embargo a Cuba.
Además, algunos en Estados Unidos lo ven como un "marxista", por su encíclica "Laudato si" sobre la defensa del medioambiente, y sus discursos virulentos en su reciente gira sudamericana contra el ultraliberalismo económico, la finanza ciega y la explotación desenfrenada de los recursos naturales por parte de las multinacionales.
Francisco será el primer papa en expresarse ante el Congreso de Estados Unidos. Allí se espera que haga un alegato firme sobre la responsabilidad de Washington para limitar la contaminación, y en favor de una transición de las energías fósiles a las energías renovables.
En la ONU, Francisco tendrá la ocasión de desarrollar todo su programa social y ecológico contra "la cultura del descarte" y la "globalización de la indiferencia".
En ese sentido se esperan varios llamamientos, empezando por el de un compromiso firme en la conferencia del clima COP 21 prevista a fines de año en París.
Igualmente abogará por un diálogo recíproco con el islam y por la defensa de los cristianos perseguidos en el mundo.
Asimismo recomendará acciones coordinadas contra el tráfico de seres humanos y en favor de la acogida de inmigrantes. El tema es muy sensible en Estados Unidos, donde numerosos políticos conservadores quieren limitar drásticamente la llegada de inmigrantes procedentes de países latinoamericanos.
Algunos políticos conservadores temen incluso que toque un tema extremadamente sensible, como es el acuerdo nuclear con Irán, pendiente de aprobación en Washington.
El papa visitará la "Zona Cero", donde se cometieron los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York. El papa cuenta con la simpatía del 87% de los católicos estadounidenses, y del 66% de los ciudadanos de este país, según un sondeo.