El ciclista holandés Jos Van Emden protagonizó uno de los más insólitos episodios de ese deporte cuando se detuvo en medio de una competencia para pedirle matrimonio a su prometida, Kimberly Herpenlinck. Cumplido el propósito de la detención, Van Emden siguió compitiendo.
Al detenerse, Van Emden entregó a su novia –que lo esperaba a un costado de la pista- un ramo de flores y le preguntó si quería casarse con él.
Ella, obnubilada por la originalidad de la propuesta, le contestó de inmediato que sí y él pudo seguir con su trayecto que lo terminó dejando en la posición 107 de la competencia.