La tecnología avanza sobre todas las cosas. Hoy simplemente con una computadora, tenemos cierta información que necesitamos. Es obtener algo, con el menor esfuerzo. Así las empresas, pudieron reducir sus costos administrativos al mínimo y personas que consumían, fueron sustituidas por computadoras. A fin de obtener un crédito, se consulta a un Banco de Datos que dice de inmediato si quien compra es confiable o no. Aquellos trámites, en que se solicitaba a una empresa, el concepto moral y cumplimiento de un deudor, fue sustituido por un informe electrónico. Y no siempre es cierto. Pero las personas son segregadas. No importa si hubo negligencia o incumplimiento de parte del vendedor, el deudor no pagó y se le incluyó en el listado. Hoy solamente hablamos con una computadora, cuando deseamos saber el número telefónico de alguien. Ya nadie habla, y el ahorro que tuvo la empresa en personal, no se refleja en las tarifas. Es la desnaturalización de las cosas en aras de una mayor rentabilidad. Todo esto tendrá sus consecuencias, aunque todavía no terminamos de saber cuáles han de ser.