Algo maravilloso en el cuerpo humano y de muchísimas especies, es la sangre. Viene a ser como los camiones; ya que transportan a todo el cuerpo, los alimentos y el aire. También, los glóbulos que asumen la responsabilidad de policías/custodias, que defienden este envase, en contra de enemigos. Hasta casi diríamos que es una cosa más que sagrada, y la debemos cuidar. Tan maravilloso es que de haber una 'pérdida' vienen los 'obreros' con sus equipos de reparaciones, a tapar el agujero. Y todo eso es sin cargo, no hay que buscar permiso municipal, ni provincial ni nacional. Por eso el cuidarla es fundamental. No hay una práctica muy acentuada de donar el vital elemento. Permitimos que el Estado Nacional, Provincial y Municipal sí, 'nos chupe la sangre' con sus impuestos pero ante el hecho de dar a un laboratorio un poco del líquido rojo, lo retaceamos. Luego de un rato de haber perdido ese vital elemento, ya lo hemos repuesto, antes que el mismo organismo lo deseche por viejo. Pero somos egoístas.