El 29 de marzo de 1857 se producen violentos enfrentamientos en la fraudulenta elección a gobernador de la provincia. Buenos Aires era gobernada por el Partido Liberal y, separada de la Confederación Argentina, se constituía como Estado independiente, aunque había surgido el Partido Federal Reformista, que proponía la reunificación nacional. A su vez, el Partido Liberal se hallaba escindido entre la línea autonomista de Valentín Alsina, partidaria de la secesión definitiva, y la nacional de Bartolomé Mitre, que propiciaba la unión sobre la base de la hegemonía porteña. El Partido Liberal se impuso en las elecciones y Valentín Alsina fue elegido gobernador, por lo que las relaciones con la Confederación Argentina se tornaron aún más tensas.