En las últimas horas se conocieron declaraciones formuladas por el titular de la ANSES acerca de que el aumento en las jubilaciones según la Ley de Movilidad rondaría el 15% en marzo, y ellas causaron profunda inquietud en el sector pasivo.
Varios son los factores que se conjugan para ello: los aumentos desmedidos en el costo de vida, en los alimentos, los medicamentos, los alquileres.
Si a todo eso le agregamos los futuros aumentos de luz, gas y transportes; sin tener claro si los subsidios continúan o no, o si serán selectivos; dejan a la vista un panorama muy complicado de resolver para las autoridades, que a su vez amplía la brecha abierta en relación a la subsistencia de los sectores más postergados y de menores ingresos: que son los que perciben la mínima que en la actualidad asciende a $ 4.299 mensuales.
Frente a este gravísimo cuadro de situación hay que manejarse con extremo cuidado. En consecuencia no será hora de apelar al Fondo de Sustentabilidad para una mejora mayor a los jubilados cubriendo las necesidades impostergables que tienen frente a los dislates producidos por estos descontroles; que un magro aumento de haberes como el anunciado no podrá ni siquiera mitigar. Mario A. Parafati