e Este paro de camioneros y sus socios, del lunes pasado, un paro "a lo Moyano", no tiene nada que ver con las conductas obreras. Es una acción política y caprichosa de parte de quien tiene fundados intereses en generar un estado de caos y confusión entre los trabajadores. Quieren perjudicar al gobierno, especialmente en esta época electoral. Nunca los trabajadores estuvieron mejor y ello no es por la calidad de los dirigentes. Ello es producto de la política que aplicó el gobierno de Néstor Kirchner, que continúa la presidenta Cristiana. Fijaron las reglas de un proyecto nacional que permitió que el país se desarrollara y que todos los gremios, mediante las paritarias, lograran recomponer y mejorar los salarios. Lo importante es que los trabajadores sepan que es un paro político. El señor Moyano integra la lista opositora del señor Francisco de Narváez y juntos decidieron este paro y movilización. Es parte de la campaña sucia para afectar al gobierno y en mayor a toda la sociedad. Para mí, el señor Moyano se rejuntó con los máximos enemigos de Kirchner por el odio y el rencor que le inspiró la presidenta Cristina el día que lo defenestró en la cancha de Ferro.