En Parque de los Patricios la tradición futbolera de Huracán comparte espacio con otra, la de un deporte poco conocido en la Ciudad de Buenos Aires pero que tiene en la sede del Globo un espíritu y una pasión que se realzan a diario: el hockey sobre patines. Es que el club es uno de los más importantes del país en la rama masculina y hace varias décadas ha forjado una identidad que lo llevó a pisar con fuerza en el plano internacional en los últimos años. El barrio como semillero y la curiosidad como el imán primordial.
Los dos objetivos que se plantearon durante los entrenamientos semanales fueron cumplidos. El sábado pasado, en la cancha de San Lorenzo, la Primera División le ganó 3 a 2 al Cuervo. Así se alejó en la cima del Torneo Metropolitano ‘Jorge Dassís‘, con 16 puntos, cuatro más que Porteño, el inmediato perseguidor. Durante el partido hubo nervios, luego festejos, pero nunca tranquilidad. Todavía falta. ‘Fue intenso‘, describe el capitán Eduardo Barreiro. Así se vive la disciplina en Huracán.
Desde la entidad promueven al hockey con un fuerte atractivo que va desde la cercanía con los que ingresan hasta los lauros conseguidos a lo largo de los años. ‘Somos una gran academia para toda el área metropolitana‘, afirma el coordinador Leonardo Duhalde, un hombre experimentado que desde 2.000 trabaja para fortalecer este deporte.‘La gran mayoría de los jugadores son del barrio. Los chicos se acercan interesados por lo vistoso que es todo y por la velocidad que tiene‘, destaca.
Barreiro va en la misma línea: ‘Se enganchan mirando los partidos. Les encantan los palos, la vestimenta del arquero y porque es parecido al fútbol‘.
Sobre una cancha rectangular cerrada de una dimensión de 36 x 18 metros como mínimo, dos conjuntos de cinco jugadores (cuatro más el arquero) por lado se desplazan por la superficie con patines de cuatro ruedas para intentar marcar la mayor cantidad de goles posibles en los arcos, en dos periodos de 25 minutos. Lo hacen ayudados por un stick o palo, y un dinamismo que hace seguir atentamente el encuentro, sin tiempo de siquiera distracciones.
Para Duhalde, el hockey sobre patines tiene ‘una solidaridad y una destreza que no se ven en otros deportes‘, y por eso genera el acercamiento de tantas familias todos los fines de semana en todas las canchas en donde juega El Globo. ‘Acá, el 60% son hijos de otros hockistas‘, asegura quien tiene sus siguientes eslabones de una larga cadena en Tomás y Marcos Duhalde, aún en la Reserva, pero ambos en planes de la Selección argentina.