La ONG que tuvo su origen en la hinchada de Huracán fundó una escuelita que funciona en Plaza Luna para que todos los chicos de 5 a 16 años se sientan incluidos en la práctica de este deporte.

Desde el sábado 6 de mayo a las 17, vuelve a la Plaza Luna (en la intersección de Luna y Los Patos) la escuelita de fútbol que fundó la ONG Corazón Quemero. De esta manera, todos los chicos del barrio que busquen participar de la práctica de este deporte podrán hacerlo de manera totalmente gratuita en este emprendimiento. Las prácticas se llevarán a cabo todos los sábados entre las 17 y las 19 horas, y la escuelita recibe a todos los chicos de entre 5 y 16 años de edad.

Viviana Cialdella, una de las responsables de la ONG le contó a El Porteño del Sur que tres personas se encargan de organizar la escuela: Cristian Villalba, Eduardo del Villar, y Paula, la psicóloga que colabora en la contención de los chicos. “Decidimos abrir esta escuela por la cantidad de jóvenes que no tienen la posibilidad de pagar una cuota en los clubes de la zona y de esta manera no queden al margen y pueden ser incluidos (...). La iniciativa surge como una alternativa para que los niños tuvieran una actividad extra escolar que los divierta, los contenga y los haga sentir acompañados”, dijo. Asimismo, Viviana indica que la iniciativa tuvo su origen en el año 2012. “Con los chicos de los hogares Ligüen y Marcelino comenzamos la escuela en el polideportivo Patricios que nos prestaban las canchas gratuitamente, pero a veces estaban alquiladas y se hacía difícil hacer un trabajo a largo plazo con esa dificultad”, explica.

Por fortuna, Viviana y los suyos encontraron el lugar ideal casi al mismo tiempo. “Paralelamente nosotros estábamos haciendo un trabajo territorial en la plaza Luna, ubicada en Los Patos y la calle Luna. Su nombre original es Plaza Alfredo Barbieri pero nadie la reconoce por ese nombre. Allí comenzamos a ver muchos niños que solían estar mucho tiempo jugando a la pelota o sentados, o ‘matando el tiempo’, y decidimos unificar los proyectos. Por eso comenzamos a trabajar en la plaza, trasladando la escuela allí. De esa manera empezamos a integrar a esos niños que estaban ‘sueltos’ junto a los niños de los hogares, por medio del deporte, sosteniendo así el espíritu de nuestra asociación civil: generar distintas acciones deportivas que atiendan la diversidad de situaciones presentes en esa población infanto juvenil con derechos vulnerados”, relata Cialdella. Oportunidades Asimismo, Viviana le cuenta a El Porteño del Sur que si bien el margen etario es muy amplio, la división por categorías es “muy flexible ya que nos basamos según la concurrencia. Hay categorías 2001 hasta 2013 pero lo principal es que nadie se quede sin la oportunidad de jugar”. En 2016, la escuela recibió a 30 niños, una cantidad mayor que en 2015, y que esperan siga creciendo este año. Entre los hitos de esta escuela de fútbol, se encuentra el hecho de haber firmado un convenio con la secretaria de Deportes de la Nación para realizar un torneo relámpago en la Plaza Luna. “También firmamos otros convenio con una extensión de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA denominada CIDAC , con la que articulamos hace más de cuatro años la Copa ACUMAR-CIDAC fue un encuentro entre cuatro Clubes del Sur de la ciudad. Los clubes que participaron en ese momento fueron “Corazón Quemero”, “Juventud Unida” (Barracas), “Miriñaque” (Pompeya), “Club Social Zavaleta Juniors” (Villa 21-24). Y también recibimos apoyo siempre del Club Boca Juniors por medio de Boca Social con quienes también organizamos un torneo relámpago y lo enmarcamos en el programa ‘Más allá de los colores’ contra la violencia en el fútbol”, agrega Viviana.

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