El actual técnico del Bayern Munich estuvo a punto de incorporarse al "Millonario" en 2005, cuando el club de Núñez buscaba un reemplazante para Javier Mascherano, que había emigrado a Corinthians. Al final, no arregló.
Parecía un chiste: un diario deportivo había anunciado que River pretendía a Pep Guardiola. Que el ex Barcelona, encima, estaba cerca de llegar. Que le interesaba. Ante la salida de Javier Mascherano, Leonardo Astrada le había pedido a José María Aguilar un volante central de categoría. El nombre del catalán retumbó en los pasillos del Monumental.
El español estaba en las últimas. Se retiraba. Había pasado por Arabia y su carrera se caía. Él quería jugar en el fútbol argentino. Y no en cualquier equipo: lo intentó en River. Estuvo tan cerca, que el propio técnico lo confirmó cuando vino a Argentina, a mediados del año pasado: "Hubo un acercamiento con River, pero yo estaba en las últimas. Acertaron, ja", contó en la charla que dio en el Teatro Gran Rex.