El hijo del testigo clave en el juicio por el crimen de Mariano Ferreyra contó que Alfonso "no sabe donde estuvo" y aseguró que "no pudo reconocer a quienes fueron sus secuestradores"
Gastón Severo, hijo de Alfonso quien es un testigo clave en el caso Mariano Ferreyra, expresó que su padre "no tiene miedo" pero admitió que "lo golpearon bastante" durante el día y medios que estuvo secuestrado.
En la puerta de la fiscalía de Avellaneda, mientras su padre declaraba ante el fiscal, Gastón dijo ante la prensa que lo vio poco porque Alfonso "pasó la noche rodeado de psicólogos porque estaba muy emocionado".
Si bien aclaró que habló muy poco con su padre, contó que Alfonso "no sabe donde estuvo" y aseguró que "no pudo reconocer a quienes fueron sus secuestradores".
Asimismo, el joven resaltó que no se encontró el celular de su papá y confesó que "cuando se encontró el auto, pensé lo peor". Y agregó: "es sospechoso que cuando mi papá salió, el auto estaba sucio y cuando lo encontraron estaba limpio".
Gastón calificó las acusaciones de la Unión Ferroviaria como una campaña de desprestigio porque "quieren ensuciarlo".