La desaparición de Alfonso Severo generó preocupación en la sociedad,
ante la posibilidad de estar en presencia de un hecho similar al del
albañil Jorge Julio López, querellante en el juicio contra el genocida Etchecolatz.
El albañil fue secuestrado por primera vez el 27 de octubre de 1976 por un grupo de tareas al mando del represor, que lo mantuvieron detenido hasta junio de 1979.
El 18 de septiembre de 2006, López se preparaba para dar su testimonio final en el juicio por crím enes de lesa humanidad que se seguía contra el genocida cuando desapareció por segunda vez, pocos días antes de la sentencia y en tiempos de democracia.
Se aguarda la declaración de Severo
Se
aguarda que Severo declare en el transcurso del día de hoy para
relatarle a la justicia los acontecimientos que le tocó vivir, como así
también hacerlo por el juicio del asesinato de Mariano Ferreyra
El
testigo en la causa del crimen del militante del Partido que estuvo
desaparecido durante un día, denunció los hechos y ratificó que “el
mensaje fue para la presidenta” Cristina Fernández.
El hombre,
que ratificó que declarará en el juicio que se le sigue a dirigentes de
la Unión Ferroviaria por la muerte de Ferreyra en octubre de 2010,
advirtió que “el mensaje no fue para mí, el mensaje fue para la
Presidenta”.
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