La investigación se lleva a cabo en España con la coordinación de la Oficina de la Policía Europea (Europol) y de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol). Hasta el momento han sido arrestadas 32 personas.

Once argentinos son investigados en España por integrar la mayor red internacional de distribución de pornografía infantil a través de WhatsApp detectada hasta el momento por las autoridades en Europa, Sudamérica y Centroamérica.

La investigación llevada adelante por la Policía Nacional de España, con la coordinación de la Oficina de la Policía Europea (Europol) y de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) investiga a 135 usuarios ubicados en 18 países de Europa, Centroamérica y Sudamérica.

En este contexto, además, fueron investigados 96 grupos de exclusiva temática pedófila en dicho servicio de mensajería instantánea.

Diecisiete de los investigados son de España, nueve de Alemania, 11 de Argentina, seis de Bolivia, 20 de Brasil, dos de Chile, nueve de Colombia, dos de Costa Rica, dos de Ecuador, uno de El Salvador, dos de Guatemala, cuatro de Italia, 28 de México, dos de Paraguay, 19 de Perú y uno de Portugal.

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De ese total, hasta el momento han sido arrestadas 32 personas, pero la investigación continúa abierta a la espera de nuevas detenciones, según indicaron fuentes policiales.

Los agentes analizaron más de 360.000 archivos multimedia que implican a los arrestados y localizaron en uno de los registros, practicado en Lugo, noroeste de España, en la comunidad autónoma de Galicia, numeroso material manuscrito que contenía nombres, edades y lugares de encuentros con menores, algunos de ellos fechados hace veinte años’, según indicó la policía española en un comunicado de prensa.

‘La investigación fue iniciada en junio de 2016 por la Unidad de Investigación Tecnológica a raíz de la detección de un enlace en la red TOR (The Onion Router) -conjunto de servidores que permite la anonimización de la IP de los usuarios- donde se invitaba a participar en un grupo de chat para intercambiar pornografía infantil’, según información facilitada por la policía española.

Esta URL redirigía a un repositorio en el cual se facilitaban las instrucciones de acceso, a través de redes anónimas, a una comunidad de pedófilos existente en un servicio de mensajería instantánea. Con las primeras gestiones se detectó la existencia de un número elevado de enlaces de invitación a grupos ubicados en WhatsApp, abiertos a todos los usuarios’, explicó el comisario de jefe de la Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía Nacional de España en rueda de prensa, Rafael Pérez.

‘Los investigadores verificaron que en estos chats se intercambiaban todo tipo de archivos multimedia con contenidos relacionados con la explotación sexual infantil e incluían, en muchos de ellos, enlaces de descarga al espacio virtual que los albergaba.Los archivos de imagen y video que distribuían se caracterizaban por un trato vejatorio y degradante infligido a menores de edades comprendidas entre los cero y los ocho años’, según información proporcionada policía española. Además, los administradores habían establecido criterios para la admisión y expulsión de sus miembros, así como la moderación de los contenidos accesibles, incluso utilizaban una terminología especifica habitual en ambientes pedófilos.