Solange Aguirre, la joven de la localidad bonaerense de Benavídez que apareció asesinada y enterrada en una isla de Entre Ríos en septiembre pasado, fue mutilada y decapitada cuando aún estaba con vida, según determinó un estudio complementario a la autopsia.
Fuentes de la investigación informaron hoy que a partir de este peritaje, el fiscal de Benavídez, Sebastián Fitipaldi, analiza solicitar el cambio de carátula por una más grave para el único detenido y confeso asesino, Alejandro Francisco Reynoso (40), y que su hijo Sergio Reynoso (19), quien en su momento fue liberado, sea imputado nuevamente como partícipe del crimen.
Los voceros explicaron que los estudios histopatológicos realizados sobre algunos tejidos del cuello y otras heridas que presentaba el cadáver, determinaron que hubo irrigación sanguínea al momento en el que a Solange le rebanaron las yemas de los dedos y los tatuajes y luego la decapitaron.
"Esto demuestra que Solange sangró y por lo tanto aún estaba con vida, cuando el asesino la llevó a la isla de Entre Ríos donde le mutiló y luego la decapitó de una manera salvaje", dijo el abogado José Vera, quien representa a la familia de la víctima como particular damnificada en el expediente.
El letrado explicó que "estas conclusiones forenses no coinciden con lo declarado y confesado por el asesino Reynoso cuando dijo que a Solange la mató en una de sus pollerías de Benavídez pegándole con una chaira y la llevó muerta a Entre Ríos".
La cabeza de la víctima -que fue hallada 20 días más tarde que el cuerpo-, presentaba una fractura con hundimiento de cráneo, por lo que los peritos creen que Solange pudo haber estado inconsciente por ese golpe pero que en realidad murió desangrada al momento de la decapitación.
"Hemos pedido que se agrave a homicidio calificado por ensañamiento la imputación de Reynoso, quien está detenido con prisión preventiva pero por homicidio simple", dijo el abogado.
Vera explicó que "estos análisis forenses complican también la situación del hijo de Reynoso", quien al principio fue detenido como presunto cómplice de su padre, pero luego fue liberado por falta de pruebas por el juez de Garantías de San Isidro que interviene en la causa, Rafael Sal Lari.
Reynoso padre desvinculó del homicidio a su hijo al declarar en su confesión que la noche del hecho le dijo al joven de 19 años que lo acompañara a pescar al puente de Zárate-Brazo Largo y cuando llegaron a esa zona le pidió que se alejara y él se encargó de mutilar y enterrar el cadáver sin decirle lo que había hecho.
"Esa versión nunca nos cerró. Es imposible que el hijo haya acompañado a su padre sin haber visto nada o colaborado en alguna etapa del crimen. Por eso solicitamos que el chico sea imputado otra vez como partícipe del asesinato", explicó Vera.
Aguirre (22) era madre de dos niños, un varón de 5 años y una niña de 2, hija de Reynoso padre, a pesar de que nunca fueron pareja formal.
La joven fue vista por última vez el 5 de septiembre del año pasado, cuando salió a comprar cigarrillos a un supermercado chino de Benavídez, donde quedó grabada por cámaras de seguridad, y dijo que después iba a ir a hablar con el padre de su hija a una de sus pollerías, para pedirle el dinero de la manutención de la menor.
Según la confesión que Reynoso brindó ante la Justicia, aquella tarde Solange lo fue a ver a uno de sus comercios de la ruta 9, allí discutieron y él le pegó un golpe en la sien con una chaira para afilar cuchillos.
El imputado declaró que al advertir que la había matado -ahora las pericias determinaron que aún estaba viva-, colocó el cuerpo en unas bolsas de consorcio grandes que había en el local, lo cargó en su camioneta y concurrió a su casa de Boulogne, donde estaba su hijo Sergio (19).
Ya en horas de la madrugada del día siguiente, aseguró que fue con su hijo a la zona de Zárate-Brazo Largo, un lugar que conocían porque solían ir a pescar y allí enterró el cadáver, al que previamente le seccionó la cabeza, le cortó las yemas de los dedos de las manos y le tajeó los tatuajes que con las letras "A" y "L" se había hecho en un hombro, para dificultar su identificación.
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