Aníbal Fernández y Axel Kicillof se reunieron en la mañana del lunes con el empresariado a cargo de transportes, y les plantearon la necesidad de que el martes, que habrá un fuerte paro, funcione un servicio básico. "Les garantizamos la seguridad para que lo haya", indicaron.
"Nos reunimos con los empresarios de transporte porque el transporte es un servicio público: el Estado es socio. Paga 70% en subsidios, y hace esfuerzos para que haya una buena retribución del servicio. Pero el empresariado no habla con los gremios", apuntó el Jefe de Gabinete, quien luego agregó que tratarán de "aportar seguridad en las terminales para que haya un servicio básico".
El ministro de Economía, por su parte, señaló que los trabajadores de ese gremio, "no se ven afectados por el impuesto a las ganancias": "El gremio de transportes no tiene trabajadores que paguen ganancias. Sólo el 10% lo hace, y en categorías muy bajas, cifras muy pequeñas. Si no les afecta el impuesto, habrá otros motivos", disparó Kicillof.
Finalmente, Fernández le respondió a los titulares de UTA y Ferroviarios, quienes plantean que no se trata de un paro político: "Lo quieren asemejar a un paro general, y no lo es. La gente que quiere ir a trabajar, no tiene con qué". Y Kicillof agregó: "Si lo encabezara bancarios, no habría tantos afectados, y no tendría tanta repercusión".
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