El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, reivindicó la creación del impuesto a la compra de autos de alta gama para sostener el nivel de reservas del Banco Central, al afirmar que los que pretendan tener vehículos de lujo tienen que "ser capaces de pagar más".
El funcionario se pronunció así luego de que el gravamen fuera cuestionado por representantes del sector, debido a que, consideran, impactará en las ventas de la actividad.
"Los que quieren autos de lujo tiene que ser capaces de pagar más", manifestó Capitanich en su habitual conferencia en Casa de Gobierno. Al respecto, puso como ejemplo que cada 100 mil autos que se importan, 5.000 millones de dólares se van del país, y consideró que "la caída de las reservas está asociada a la importación de autos, turismo y energía".
A fin de salir al cruce sobre la eventual pérdida que sufrirá el sector por una disminución de venta de autos de lujo, Capitanich destacó los números que registró la industria automotriz durante 2013, e insistió en que la prioridad es tener "divisas" para hacer frente "a la demanda energética para la industria y los hogares, y lograr niveles de financiamiento" en el sector productivo.
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