Fernando Andrés Sabag Montiel, el brasileño de 35 años que está detenido por intentar matar a la vicepresidenta Cristina Kirchner, cuenta con antecedentes familiares plagados de crímenes y tragedias.
Su padre, el chileno Fernando Ernesto Montiel, fue detenido en varias oportunidades durante las últimas dos décadas en la ciudad de San Pablo por cometer diferentes delitos, respondiendo al menos a cinco causas penales, y hoy reside en la trasandina ciudad de Valparaíso.
Sus cargos incluyen malversación de fondos, falsificación de documentos y robos. El último lo tuvo en 2014, cuando fue condenado a ocho meses de cárcel por robar un supermercado en la ciudad de Guarujá, al sur de San Pablo.
En 2007, robó la billetera de un cliente en un restaurante paulista y recién fue condenado por ese hecho en 2012, a dos años en régimen cerrado, y en 2010 también había cometido un ilícito en el mismo local.
Ya había tenido un antecedente delictivo en 2001, por una demanda por malversación de fondos.
Además, el abuelo paterno del agresor de Cristina Kirchner, José Ernesto, asesinó a su segunda esposa y se mató en 1998 en el centro de San Pablo.
Las versiones de testigos indican que la causa para matar a su mujer fue un ataque de celos y la inconformidad con el fin de la relación, la cual duró unos diez años.
Por su parte, Fernando Andrés Sabag Montiel sigue detenido en la sede de la Policía Federal Argentina (PFA) de la calle Cavia, tras no querer declarar ante la jueza María Eugenia Capuchetti, quien tiene a su cargo la causa por intento de homicidio a Cristina Kirchner.