El Gobierno de La Rioja acordó un aumento salarial para la policía provincial, luego de una protesta de los uniformados que desencadenó una serie saqueos, pero el gobernador Luis Beder Herrera advirtió que habrá sanciones.
El último jueves por la noche, la policía de La Rioja inició una protesta en demanda de mejoras salariales y amenazó con acuartelarse, lo que generó una situación de tensión y saqueos que terminó con 15 detenidos.
No obstante, se llegó rápidamente a un acuerdo este viernes, por el que los efectivos recibieron un aumento de unos 3 mil pesos.
Sin embargo, Beder Herrera se mostró molesto por la protesta porque -sostuvo- "los policías tienen una escala de jerarquía bien marcada" y advirtió que habría sanciones para los uniformados.
En este marco, se refirió a "los policías gordos, que andan con las panzas así" y aseguró que "no van a ascender más" y agregó: "Voy a sacar un decreto sobre eso. Ahora van a saber".
Por la mañana, el secretario de Gobierno de La Rioja, Abel Marcos, había confirmado la firma de "una acta acuerdo" con los uniformados para un aumento escalonado de haberes que se dará para los meses de diciembre, febrero y abril.
"Nos hicimos presente con el jefe de policía (José Bonader), con directivas del gobernador Beder Herrera y hemos llegado a un acuerdo durante la madrugada", reveló Marcos en diálogo con un canal de cable porteño.
El funcionario sostuvo que el reclamo de los policías era "netamente salarial" y se encargó de remarcar que se "trataba de una situación totalmente distinta a la de Córdoba", donde hubo un acuartelamiento.
Según indicó Marcos, las autoridades provinciales ya evaluaban otorgar un aumento al personal policial "acorde a las políticas llevadas adelante por el Gobierno nacional".
El funcionario admitió que se produjeron algunos intentos de desmanes "protagonizados por pícaros".
Se produjeron algunos "robos, saqueos y destrozos, por los que hubo 15 detenidos, en su mayoría menores de edad", precisó el comisario Néstor Andrada al diario El Independiente.
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