Se trata de Alfredo Ramón Olivera y su padre, Pedro, quienes fueron detenidos luego de un allanamiento en su domicilio comandado por el otrora jefe del Ejército

El ex jefe de Ejército durante el kirchnerismo, César Milani, quedó detenido el mediodía del viernes en La Rioja, según fuentes judiciales y de la querella, al presentarse a una declaración indagatoria en la causa que investiga los secuestros de Pedro Olivera y de su hijo Alfredo Ramón Olivera, ocurridos en esa provincia en marzo de 1977.

Milani está acusado de haber estado a cargo del grupo de tareas que secuestró en La Rioja a las víctimas, que fueron detenidas y trasladadas al Instituto de Rehabilitación Social, centro clandestino que funcionaba en la capital de esa provincia. En la última semana, el exjefe del Ejército también prestó declaración indagatoria en Tucumán en la causa por la desaparición del soldado Alberto Ledo.

En 2016, el querellante, Alfredo Olivera, explicó a la periodista Rosa D´Alesio la primera oportunidad en que denunció a Milani: “En el año 79, cuando estoy detenido, en ese momento en La Plata, llega la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para conocer si había denuncias contra la dictadura militar. En ese marco me llaman para que declarara cómo son mis condiciones de detención. Denuncié a Milani ante el juez de la dictadura de La Rioja, Roberto Catalán, denuncié que no solo estaba en el lugar, sino que fue parte del allanamiento que se llevó detenido a mi padre. Y esto lo volví a denunciar en 1984, ante la comisión que tomó las denuncias contra la dictadura, en el Nunca Más riojano”.

Olivera expresó que como su padre padecía un problema cardíaco, unos días después de su secuestro fue “abandonado en la vereda de su domicilio afectado por una hemiplejía que le paralizó el sector derecho del cuerpo, producto de los golpes que había recibido”. Algunas semanas más tarde él también sería detenido por “averiguación de antecedentes” en su lugar de trabajo.