En la composición de Ema, una médica de una familia de mucho dinero que todavía vive con su padre y atraviesa una crisis de identidad cuyo gran desencadenante es su deseo por las mujeres, se despide hoy de la historia de Para Vestir Santos. Es la primera vez que Julieta Díaz encarna a una muchacha gay y en el vínculo amoroso que la une al personaje de Male (Celeste Cid) siente que no establece diferencias. “No sé por qué se arma tanto lío, supongo que es fuerte de ver, pero la realidad es que técnicamente es casi lo mismo. Uno besa de una manera muy técnica, aunque se vea otra cosa. Pero en la ficción, es lo mismo besar a una mujer que a un hombre”, confiesa esta intérprete. “Para mí, no fue más difícil que con un hombre sobre todo porque, por suerte, pegamos muy buena onda con Celeste. Lo mismo pasa con los hombres cuando tenés mala o buena onda. A veces sucede, con mis compañeros varones todavía no me ha pasado, pero puede ocurrir con una contrafigura o alguna persona que uno no conoce tanto y que entra a un ciclo ya impuesto como en mi caso. Te puede pasar que hasta no conocerte, no pegás tanta onda. En este caso no ocurrió”, aclara. “Lo que me pasó con Celeste y con esta historia, que además me gusta mucho, es que hubo mucha onda. Yo ya me conocía con Celeste de una participación que ella hizo en Locas de Amor. Eramos 3 enfermas que nos externábamos para volver a insertarnos en la sociedad y, en la historia, yo la ayudaba a ella. Ahora se dio a la inversa: soy yo la que hago una participación en el programa que protagoniza ella con dos actrices más”, sonríe. Y de inmediato, repara en la ficción en la que fue parte sólo por tres capítulos enamorando a Malena (Cid), quien ya establecía una relación sentimental con Laura (Martina Gusmán). “Me gustó el personaje que escribió para mí porque yo sentía que realmente era un personaje dulce, un personaje que estaba en crisis y en un momento vulnerable y que su homosexualidad era algo que le pasaba en la crisis, pero que no era su única crisis”, sostiene de Javier Daulte, director y autor de Para Vestir Santos. “La crisis pasaba por su identidad y con aceptarse tal cual ella es, que era lo que más le costaba. También con cómo mostrar al personaje de Malena, que en su momento fue la guiada y ahora es la guía de esa iniciación. Pudo llevar a Ema a hacerse cargo de la sexualidad que tiene, a la mitad de su vida, algo que estuvo tanto tiempo tratando de reprimir. Ella ayuda a Ema a encontrar su identidad a raíz de su sexualidad, que es en el fondo una crisis más profunda de personalidad”, analiza Julieta de su participación en una historia de amor homosexual tras asumir su gusto por las mujeres. “Daulte tiene una mirada sutil pero profunda de las cosas. Y un sentido del humor que entra y sale. Es un humor sabio”, agrega del rol que para ella hoy culmina en el unitario de Pol-Ka para Canal 13.