El artista británico David Hockney, tras veinticinco años en California, decide volver a Yorkshire a reinventar su pintura. Realiza la imagen más grande jamás pintada por él al aire libre, utilizando la fotografía digital y la última tecnología informática para superar los problemas que enfrentaban muchos pintores del siglo XIX. La película examina la duradera pero molesta historia de amor de Hockney con la fotografía.