Hace unos días se despidió de la escena porteña la comedia de teatro No Seré Feliz, pero Tengo Marido, protagonizada por Linda Peretz, quien comentó: “Es un espectáculo que me acompaña hace 11 años, y me da mucha felicidad actuar porque interactúo con el público. La gente participa bastante porque se valora a la mujer y al matrimonio con buena dosis de humor”. Por ahora, Linda se tomará un respiro porque “la idea es llevarlo por las diferentes provincias, y tenemos pensado trabajar para la temporada en Paraguay”, confirmó. La actriz, que data de larga trayectoria en el ambiente del arte escénico, nos comentó que no solamente se dedicó a la actuación sino que también fue parte de la movida cultural de la década del 60. Epoca que marcó una tendencia importante en el plano cultural en diversas disciplinas artísticas. Ella lo recordó de este modo: “Era una adolescente inquieta, me gustaba estar en todo los lugares que estuvieran relacionados con el arte. Yo participé de la movida de la Menesunda en el Instituto Di Tella, también de los happening que organizaba Minujín (Marta)- la emblemática escultora y pintora vanguardista-, también de otros artistas que eran muy creativos por esos años”. Peretz no evadió su etapa difícil que vivió en lo económico junto a sus padres, quienes fueron “personas muy trabajadoras -aclaró-. Mi papá era tapicero de fundas, mi mamá lo ayudaba y se ocupaba de los demás quehaceres”. -¿Tenés referentes artísticos en la familia? -No, a nadie. Pero mi madre, con poca plata, nos llevaba al Teatro Colón y también a otras salidas para disfrutar de la música o de obras de teatro. Ellos tenían un entusiasmo por la vida, y yo heredé muchas cosas hermosas de mis padres. -Es notable tu debilidad por el arte pictórico, estás rodeada de cuadros y libros en tu living, ¿cuándo comenzaste a pintar? -La faceta de pintora estuvo siempre, fue la primera en llegar, luego la actuación. Comencé por el año 65, arte escénico en Bellas Artes. Luego entré en la incertidumbre si seguía con la pintura o la actuación, con el tiempo entendí que todo está relacionado. Lo bueno es tener tiempo y dedicarse a los temas que a uno le hagan bien. Yo siempre estoy en ese camino. Al observar sus cuadros nos remite -sin dudar- su tendencia por el Movimiento Pop, un estilo que irrumpió por la década del 60, y Linda siente que “es un estilo que me identifica: por sus colores, sus formas, sus mensajes. Yo hago retratos y autorretratos, según mis momentos y lo que me sugiere la persona que voy a retratar. Este año estoy produciendo tranquila porque el año que viene quiero volver a exponer”, confirmó. -¿Qué sentiste al exponer tus cuadros por primera vez? -No lo podía creer, fue muy buena la experiencia y lo más increíble es que llegué a vender. Me sentí muy realizada porque logré un propósito de trabajo. Es por esta razón que yo tomo la pintura como un trabajo al igual que la actuación. -A la hora de elegir algunos maestros que dejaron su impronta en el lienzo, ¿quiénes te conmueven por sus obras de arte? -Son varios y cada uno tiene su potencial artístico, es por esto que trascendieron, y no puedo dejar de nombrar a un Picasso, Miró, Matizze, Dalí y Turner, para mí, es el maestro de la luz y el brillo; sus obras son resplandores imponentes. El arte conceptual para mí es muy interesante. -Volviendo a la parte actoral, tenés pensado en algún momento realizar otra obra teatral para el año que viene o bien un personaje clásico que aún está pendiente en tu carrera. ¿Qué autores te interesan? -Sí, sí. Siempre estoy con ganas de interpretar algún personaje de Shakespeare, porque es un autor de todos los tiempos. No pasa de estar vigente. Otros escritores son Miller (Arthur) y O’Niell (Eugene). Son dramaturgos por naturaleza. En cuanto a mi trabajo te doy una primicia, ya estoy convocada para hacer una obra teatral junto a Nora Cárpena y Thelma Biral, entre otros compañeros. Pero aún no puedo hablar mucho del tema, el título gira por Angeles Caídos, algo así. Estoy entusiasmada con este proyecto. Esto en cuanto a mi profesión, pero mi gran objetivo es concretar algún proyecto relacionado con hacer algo por el otro. Al culminar, la actriz no dejó pasar por alto su conmoción ante los últimos hechos por las tragedias naturales, y entiende que son respuestas que da la propia naturaleza ante la provocación que generan algunos hombres. “En estos momentos me entrego -aclaró- a leer más que nunca sobre metafísica cuántica, la cábala y todo lo relacionado a la mística judía sagrada”.