Por LULY VITCOP El sábado próximo a las 21 regresa a Telefé la tercera temporada de Talento Argentino. Con este reality el canal quiere tener un nuevo caballito de batalla para posicionarse los fines de semana frente a la competencia, ya que de lunes a viernes pierde con ShowMatch. El formato de Talento... no da para muchos cambios, pero en este año se pondrá más énfasis en la estética y edición. En cuanto al jurado, Catherine Fulop confesó que en su puntuación será más firme, no se le caerá fácilmente la lágrima de cocodrilo. Aunque seguirá siendo la buena en comparación de sus colegas Maxi Guerra y Kike Teruel, los tres coinciden que en este año se observan más talentos en relación a las dos temporadas anteriores. -¿La heroína del reality se endureció? -Es verdad, no lloro tanto. Si bien se presentó mucha gente freak lo bueno es que se elevó mucho más el nivel y a los malos, se los ve muy malos. El ni prácticamente brilla por su ausencia. En mi caso siento que la mirada se me agudizó un poco. Maxi y Kike, como siempre, van al grano enseguida. Yo soy la que peleo para que el participante no abandone a los dos segundos, sino que siga, por lo menos, hasta el estribillo de la canción. Ellos esperaron, hicieron cola para el casting y a mí me da pena, vergüenza ajena que se vayan. O sea, no puedo. Es más fuerte que yo. Mi idea es dejarlos un poquito arriba en el escenario para que disfruten. -¿Qué cambios notás al puntuar? -Este año me puse un poco más firme. Como si los participantes fueran mis dos hijas. Yo a ellas les suelo decir cuando hacen alguna demostración y no me gusta: “Si estuvieran en Talento el jurado les pondría las tres X”. Yo tengo que ser así, una mamá para ellos. Yo no te hago bien si te digo: “Ay qué lindo, bueno, a lo mejor no cantaste mal”. Pero, lo increíble de todo es cuando les pregunto “¿vos cómo te escuchaste cuando cantás?”, y te contestan, convencidos, que cantan bien. Estos tres años me han enseñado a ser una jurado muy distinta a la que fui y de repente me animo a decir las cosas en la cara. Si me aburrió, ahora lo digo abiertamente. “Somos una opción a Tinelli” -Las dos temporadas de Talento funcionó muy bien en materia de rating y nunca se alargó de las 20 emisiones. ¿Lo ves como algo bueno o malo? -Yo creo que hay una parte de este programa, cuando ya son todos buenos, es como que la gente pierde un poco el interés. Es que nosotros estamos con esa mentalidad de que queremos ver el morbo, me quiero reír, vamos a ver lo malo, cuántas cruces le vamos a poner. Reconozco que es la parte más divertida de este reality. En las instancias finales, la gente se engancha pero no es el boom. Esta conducta del televidente se refleja en el rating. Empezamos con picos de 30 y pico y terminamos con picos de 20 o 17 puntos, cuando debería ser lo contrario. A mí el rating simplemente me interesa porque si no lo tienes, no estás en la televisión. No te llaman. Por suerte el rating de este programa no depende de mí. A mí me gusta estar acá porque me siento relajada. Me estresa y tiene más vértigo estar en una telenovela. -Al igual que el año pasado les toca jugar con la peor, ir contra ShowMatch. En 2009 se enfrentaron los jueves a la noche y esta temporada lo harán con un derivado de la factoría de Marcelo Tinelli, Sábado Show, la versión de Este es el Show del fin de semana. -Cada programa tiene que tener su estilo. A Tinelli le funciona la pelea y acá le tenemos que dar otra opción a la gente. Igual, yo le discuto a los chicos (por Maxi y Kike), pero desde un lugar muy respetuoso. Decirle a alguien sidoso no lo vas a ver a acá. En Talento cada uno tiene su lugar y nadie pelea por resaltar más. -Se sabe que tu hija mayor, Oriana, quiere incursionar en el espectáculo. ¿Dónde la mandarías, a ShowMatch o Talento? -Mucho no me gusta. Me gustaría que la descubrieran por otro lugar, otro tipo de casting. En un momento pensé, porque Oriana tiene un lindo talento, me dije: “si la disfrazo y nadie sabe que es mi hija y que la punteen y si da para cruz que la pongan”. La tendría que proteger mucho porque en dos minutos tenemos que demostrar tu talento. Pero también, así es la vida. Si vas a un casting como la gran bailarina, tenés dos minutos. En la vida todo es una prueba. Si Oriana siente que está preparada, hace tres años que estudia música, y me dice quiero probar, yo la tiro al ruedo.