De perfil bajo, remisos a los flashes y mucho más a poner en palabras aquello que les sucede en la intimidad, los intérpretes del exitoso Los Unicos prefieren referirse sólo a sus cuestiones laborales. Saben, de sobra, que la alta exposición que mantienen sus carreras contempla la atención de sus vidas privadas, pero sueltan a cuentagotas lo que les pasa. Más relajado, Martínez se anima a expresar algunos de sus sentimientos. Tobal, en cambio, recién casada con Nicolás Cabré -uno de los más ermitaños y poco sociables del ambiente-, se escuda en que “no hablo de eso” para potenciar sólo su trabajo.
Trabajar con el marido Al fin, dice que “es un placer trabajar con Nico. Estoy feliz de poder estar con él en el trabajo y compartir la actividad de todos los días”, cuenta la rubia para luego confesar que la “persecución” periodística hacia la pareja está mucho más calmada. “Ahora no nos persiguen tanto como en un primer momento. Por suerte, en ese sentido está todo mucho más tranquilo”, sonríe. Por su parte, el ex galán de Valientes -padre de la pequeña Olivia- se manifiesta, ya consolidado, sin tanto tapujo. “Yo trato de resguardar mi vida privada de los medios, pero no tengo una fórmula. Creo que trato de exponerme lo menos posible. Pero los dos trabajamos en el medio. A lo largo de los años me pasaron muchas cosas a nivel mediático y entendí que las llamadas ‘reglas del juego’ son así. Esto tiene una exposición tanto para lo bueno como para lo malo. Hay que aceptarlo y transitarlo de la mejor manera”, confía Mariano, al tiempo que reitera su amor hacia su mujer, la modelo Juliana Giambroni. “Yo todos los días me juego por mi mujer, me juego todos los días por ella. Como en la película, cuando querés a alguien te la jugás”, dice el muchacho de ojos azules. “¿Casamiento?”, reformula la pregunta en voz alta.
La fantasía del casamiento “Fantaseamos de vez en cuando con el casamiento. Nos vamos a casar en algún momento, eso seguro. Por ahora no hablamos mucho, quizás un poco por cábala, porque nos va bien así. Pero nos empezó a picar el bichito. Antes, tenemos planes para comprarnos una casa. Si concretamos ese deseo, a lo mejor pronto nos casamos. También con Juliana pensamos en ser papás nuevamente. Pero sabemos que hay tiempo, Olivia nos demanda mucho y queremos disfrutarla. Hay muchos planes todavía antes del casorio”, se ríe por último.