El atleta olímpico estadounidense, Lopez Lomong, protagonizó una cómica situación durante una carrera.
Corriendo a una buena distancia de sus competidores, pasó la línea de llegada y levantó los brazos y comenzó a frenar creyendo que ya había ganado cuando aún le faltaba una vuelta. Lomong pensó que había roto un record histórico.
Por suerte los seguidores le gritaron que aún tenía que seguir corriendo, por lo que Lomong continuó la carrera que ganó, pero no rompió el record.