Sin apuro, Florencia Torrente está haciendo pie en la actuación. En su segundo papel le tocó ponerse en la piel de una malvada en la tira Herederos de una Venganza, de El Trece. En opinión de la mayoría de la colonia artística, los de villanos son los papeles más codiciados para sobresalir en una historia dramática de amor. Flopy, la hija de Araceli González, no lo ve como un trampolín hacia la fama. No busca el primer plano. Con el peso de su apellido (su madre fue ex pareja de Adrián Suar, dueño de Pol-ka y mandamás de El Trece), no piensa en una carrera alocada y llegar a la cima como sea. La joven actriz pareciera practicar la filosofía Zen: “Todo llega a su debido momento. Simplemente, uno tiene que estar seguro de sí mismo cuando da los pasos”. Es muy consciente que cada una de sus palabras serán evaluadas por la prensa rosa, por eso Flopy cuida celosamente su bajo perfil pero no por ello evita las respuestas. En muchos aspectos coincide con su madre. Por ejemplo, en esta semana Ara salió a despotricar contra el género de los realities shows en la pantalla chica (ver abajo). Si bien Flopy se sumó a las críticas, lo cierto es que se distanció un poco de ella porque aboga por una televisión más plural en materia de géneros: “Hoy en la pantalla hay muy buenas ficciones para ver. Hay productos magníficos que a la gente le gusta. Pero, también, es cierto que está un poco cansada de tantos realities show pero no porque sean malos, sino porque necesitamos un poco de todo. El tema pasa por no encasillar al público. La única manera de satisfacer al televidente es ofrecer una variada oferta de propuestas y la gente acomodará sus gustos”. De la pasarela al set Flopy sigue los pasos de su madre. Arrancó en las pasarelas y está dando sus primeros pasos en las ficciones. A diferencia de Ara, Flopy cuenta con apoyo absoluto de su madre. Ella no tuvo esa suerte cuando en los 90 se abrió paso sola sin algún afecto que conociera el mundo de las pasarelas y la televisión. Flopy no reniega de semejante ayuda, aunque aclara: “Mi mamá sólo me aconseja que haga únicamente lo que me hace feliz”. Hice casting Es cierto que los apellidos abren puertas, pero tampoco tienen el camino allanado. En el rubro de ficción, Flopy debutó el año pasado con la telecomedia Alguien que me Quiera, con Andrea del Boca y Osvaldo Laport. Allí hizo de simpática y bella estudiante que se enamora de Ricardo Chino Darín, el hijo de Ricardo Darín, quien también hizo su primer papel en esta ficción. Este año a Flopy le tocó el rol de la peor de todas en Herederos de una Venganza, con Romina Gaetani y Luciano Castro. En Pol-ka se siente en casa. Flor se crió con Suar por casi quince años, pero esta ventaja no significa que no deba hacer esfuerzo alguno para obtener el papel. En la productora de El Chueco se hace casting y todos, salvo excepciones, deben pasarlo. Incluso Flopy: “Me llamaron para un casting para interpretar a una chica sin límites y que es capaz de todo para recuperar su apellido”. Su personaje, Lola, es hija ilegítima de Rodolfo Ranni, el comisario de Vidisterra, y quiere que él la acepte. Lola está enamorada de Marco Antonio Caponi (hermano de Gaetani en la ficción), pero él tiene la mirada puesta en Marcela Kloosterboer. Lola acaba de hacer un trato con su hermano (Sergio Surraco), el hijo homosexual (pero reprimido) de Ranni: ella le consigue un chico que le guste y él convence a Ranni para que la acepte. “Interpretar a una malvada es un gran desafío para mí. Empecé con una participación y ya llevo tres meses en pantalla”, contó con orgullo por su crecimiento. Por Luly Vitcop