“Una parte del rock sigue siendo de resistencia, pero otro sector es rock de los sponsors. Y hay tipos que son muy rockeros sin tocar rock: Liliana Herrero o Raúl Carnota, por caso, son rockeros que tocan otra cosa. Yo no creo que el rock ya pueda considerarse un folklore argentino, pero creo sinceramente que el rock es la parte más viva de la cultura argentina de las últimas décadas”, dice Claudio Kleiman, hombre que se nutrió de la cultura rockera criolla casi desde sus orígenes para convertirse, desde allí, en un comunicador notable tanto en gráfica como en radio y TV. Actualmente lleva adelante su propio programa en la FM Nacional Rock, la 93.7 Mhz, emisora que ha mejorado antena y potencia para lograr un buen alcance y Capital y GBA. “Los domingos de 18 a 20 hago mi programa llamado Algo Está Pasando. El origen de ese nombre es hacerle un tributo a mi máximo ídolo: Bob Dylan. Se trata de una frase extraída de la Balada de un Hombre Delgado, ésa donde le dice `algo está pasando aquí y usted no sabe lo que es, ¿no es cierto Mr. Jones?’. Dylan fue siempre una inspiración, fue y es importante en mi desarrollo a todo nivel: como amante de la literatura y de la música. Por otro lado, me pareció que la frase tiene alguna resonancia, como que siempre puede pasar algo que sea interesante, conmovedor y misterioso y uno no sabe bien qué es”. “El programa está en su noveno año, tras pasar por Supernova y FM Faro. La suerte quiso que la nueva administración colocara a Horacio Marmurek como director, que es un hombre de la casa y que conocía a quienes le hicimos el aguante a la radio. Hoy por suerte la 93.7 MHz se escucha bien, tiene mayor alcance y con este relanzamiento se sumaron un par de figuras de gran notoriedad como Daniel Tognetti y el Ruso Norberto Verea, a quien muchos extrañaban haciendo un programa de música”. Volviendo a su ciclo, Kleiman cuenta que “el programa tiene como característica ser muy ecléctico: yo te invito a mi living a escuchar música y se escucha lo que quiero escuchar esa semana. Es un programa de autor, con un par de secciones como Tesoros Enterrados, donde recuperamos discos que son de culto, o no muy difundidos, como el primer disco de La Cofradía de la Flor Solar o Dr. Feelgood. A veces hago La Media Hora Con, homenaje a Pedro Aníbal Mansilla, que hacía en Modart en la Noche `La Media Hora con Los Beatles’. Otra sección es Dos Visiones, en donde paso dos versiones de un mismo tema por distintos intérpretes”. Tratándose de un programa de rock, uno supone invitados. Y los hay, pero con condimentos especiales: “Cuando viene alguien, trato de que traiga música, toque algo y charlemos de manera íntima. Hace poco vino Javier Malosetti y llamó gente llorando porque recordamos a Spinetta y a Pappo. Otro programa lindo fue uno que hicimos en la Feria del Libro, donde coincidieron su previa convocatoria Manu Quieto y Franchi de La Mancha de Rolando, Ricardo Soulé y Ale Kurz de El Bordo. Se armó como un fogón, con cuatro violas, y la gente que pasaba por la feria miraba asombrada a esas tres generaciones diferentes del rock nacional zapando en vivo”. Kleiman, de larga trayectoria en medios, es voz autorizada para decir que “buena parte del secreto de la radio es divertirse. El goce de hacer radio se transmite”. Y goce es lo que sintió en otro programa memorable transmitido desde la Feria del Libro, ese en donde “vino Ricardo Mollo y trajo música. Fue un programón que está subido a Internet en la página de Radio Nacional. Hicimos todo el programa con él y fue un orgullo teniendo en cuenta que las únicas notas de radio que hizo fueron con Víctor Hugo y conmigo”. La gente agradece cuando del otro lado del micrófono hay alguien que sabe y emociona sin subirse a ningún estrado de ídolo, sino formando parte de un mismo movimiento. Por eso, no es de sorprender anécdotas como las de “que vengan oyentes emocionados por la música y los comentarios a buscarme a la radio y decirme que me llevaban a mi casa. Es que hay varias generaciones que han apoyado al rock nacional, se sienten parte del movimiento. Alguna vez leí que somos de una generación que llegamos a todo a través del rock. Yo recordé eso cuando escribí el libro conmemorativo de los 20 años de De Ushuaia a la Quiaca. Allí puse justamente que ese trabajo monumental de investigación y redescubrimiento de la música de raíz, se hizo por gente del rock”.