Con la película El Bonaerense siente que se destacó como actriz, que haber sido dirigida por Pablo Trapero le brindó más posibilidad para continuar con su carrera de actriz. Aunque Mimí Ardú dice que “no me gusta estar sujeta al otro. No me gusta depender de la aprobación del otro. Lo que quiero decir con esto es que uno trabaja o no según las circunstancias, no pasa por si uno es bueno o malo en su profesión. Para mí hay una energía que se da y esto es lo que provoca a que nos convoquen o no para trabajar”. En estos días se la verá en la película “Hermanito del fin del mundo”, un film dirigido a los más pequeños para la temporada invernal. Con respecto a su papel nos comentó. “Hago el personaje de una profesora de inglés que se llama Perkins. El tema se desarrolla en un orfanato y juntos con Topa y Muni los personajes de Disney, reunimos a estos chicos que se encuentran en esa institución y lo invitamos a vivir una aventura interesante”, confirmó. Ardú por ahora está con otros proyectos en carpeta que aún no puede definir porque “yo soy un bicho raro -dice-. A mí me gusta hacer lo que a mí me gusta. Aunque tengo compañeros y directores que me han dicho que soy una actriz que se adapta muy bien a los diferentes géneros. Creo que es así, porque tengo buena voz para hacer teatro, economizo gestos para el cine y para la televisión también, aquí vale el tiempo y la rapidez. En una palabra: soy una actriz todo terreno”, sonríe. Además de estar siempre dispuesta a realizar los personajes que a ella más le gustan, Mimí tiene otras fascinaciones: el maquillaje, hacer diferentes cursos relacionados con temas humanísticos y tener en lo posible diferentes perfumes en su secreter o en su cartera. “Cuando no estoy absorbida por mi profesión, me dedico a pleno -aclaró- a realizar seminarios de todos los temas que me interesan. Hace unos días terminé el seminario de oratoria y de filosofía moderna. Me quedó pendiente el curso de perfumería. Del mismo modo que dedico tiempo para estos temas, también dedico mucho tiempo para mantener mi piel saludable con un buen maquillaje”. -¿A qué edad comenzaste a maquillarte? -Aahh sí, me gusta desde muy chica. Al cumplir 15 años me maquillaron y desde esa vez lo opté para siempre. Tuve el permiso de mis padres para darme el gusto de pintarme todo el tiempo que podía hacerlo. Por los años 70 era una moda estar super pintarrajeada. Yo me divertía maquillando a mis amigas. -¿Tenés alguna técnica o secreto que puedas brindar? -Las mujeres que somos amantes del maquillaje sabemos cómo hacer algunos efectos para tener más iluminado el rostro. Yo tengo un secretito para mujeres de 40 años. Sí, sí. Para cada edad es diferente. -¿Se puede saber..? -Sí, claro. Se deberá pasar por la cara toda una base de crema que es elegida y también sobre los labios. Esta base lo que hará es tapar las arruguitas que aparecen entre el límite de los labios y la piel de la cara. Luego se debe delinear los labios con un color más oscuros. Se pintan los labios con el color labial a gusto y arriba el centro de los labios se deberá poner el brillo. Esto lo que hace es que no se corra la pintura labial. -Otras preocupaciones de las mujeres son las ojeras o los acnés. ¿Sabés algo para esto? -El acné es todo un tema. Está más relacionado con el tema médico, porque puede ser por diversos motivos. Yo sé más bien un secretito de la abuela: para las ojeras hay que cortar rodajas de papas y ponerse sobre los ojos. Y para tener más suave la piel, se hace una mezcla de azúcar con miel y aceite común, luego se pasa por el todo el cuerpo o en la cara. -Sería como un tratamiento de exfoliación ¿no? -Exactamente. A mí me da buenos resultados y es muy natural. Hacerlo todas las veces que uno quiera no afecta a la piel para nada. -Hablando de natural o de tratamientos médicos. ¿Tenés hechas algunas cirugías estéticas? -No, no. No estoy para nada de acuerdo con las cirugías y también digo no al botox. Defiendo lo natural, es mucho mejor saber llevar bien las arruguitas o bien otras partes del cuerpo sin arriesgar la vida. ely cabral