Jamás confíes en la ternura que pueda inspirarte un simpático animalito en un
zoologico. Sino mirá lo que le pasó a este hombre que creyó realmente
que quería darle un beso
Un hombre demasiado confiado en la simpatía de un guanaco, creyó realmente en la ternuna de la escena que pensó podía quedar grabada.