Ya conocemos a estos amigos que en otro video demuestran lo bien que pueden llevarse un gato y un pollito. Aunque esta vez el ave molestó lo suficiente al felino para que éste se asuste
Ambos animales están tranquilos descansando en el sillón del living de su casa. Pero al pollito, más inquieto de lo que el gato quisiera, se le ocurre picotear el hocico del felino.
El gato se asusta y retrocede, pero siendo fiel a la amistad no toma represalias hacia su amigo.