El encuentro con Marcelo Mazzarello fue en un gimnasio, porque allí se calzó los guantes de box para “pegar” duro, y no solamente al puchinball, sino también para hablar de su disconformidad con algunos directivos o funcionarios que están a cargo del deporte. En cuanto a su papel actoral comentó que “estoy muy feliz con mi personaje Fortuna”, que personifica en la telecomedia Los Unicos, que se emite por El Trece de domingo a jueves.
Mazzarello es un actor reconocido por sus personajes de humor que lo llevaron al éxito y recordó cuáles fueron esos primeros pasos. “Estaba en la secundaria, y un día me propusieron actuar, yo lo acepté para no cursar algunas materias y quería saber de qué se trataba -risas-. En esos momentos ya practicaba artes marciales. El deporte siempre lo tuve muy claro en mi vida, porque tiene un importante componente espiritual y filosófico”.
En cuanto a ese momento en que fue elegido en el colegio nos dijo que “un día buscando trabajo, vi un cartel de Norman Brisky que decía: ‘Seminario de comicidad’. En ese mismo momento recordé mi actuación en el cole. Ya estaba estudiando Veterinaria, porque los animales son mis otras debilidades, pero no seguí. Me quedé con la idea de actuar, además porque siempre la gente me mira y sonríe. Esto también me hizo pensar que la actuación era una posibilidad”.
-¿Te sentís incómodo por esto? ¿Por qué creés que sonríen?
-No sé. Pero debe ser por la nariz o creo que tengo una cara siempre sonriente. Para mí la risa es una maravilla, es por esto que siempre elijo el humor, aunque el drama también se articula con la risa. Lo bueno es que la gente me para y me saluda. Ahora estoy más reconciliable con este tema porque era bastante tímido.
Con respecto al boxeo, hace 12 años que practica porque entiende que es un deporte personalizado, más abierto y que “ayuda a sacar a mucha gente de la pobreza, de la calle -dice-. Además para estos tiempos viene muy bien porque la violencia hay que llevarla al ring. Si todos practicáramos algún deporte se manejaría más la violencia dentro de este ámbito y no en la calle”.
-En las décadas anteriores el box y el fútbol eran los deportes estrella, y hoy no se da esa euforia por el boxeo. ¿Qué pensás al respecto?
-...Y, encontraron el negocio redondo con el fútbol y creen que con esto ya tienen hecho el compromiso con el deporte. Estamos viviendo una etapa de mucha estupidez y precariedad social. No hay funcionarios ni directivos de los clubes que se ocupen de sacar a la gente de la marginalidad, no piensan que si se los motiva a los pibes con hacer diferentes disciplinas deportivas todo sería de otra manera. Yo nunca pensé ver tanto caos en este hermoso país. Pero como dice el dicho: “A río revuelto, ganancia de pescadores”.
Marcelo no escatimó palabras y prosiguió con la fragmentación que existe entre algunos medios de comunicación y el gobierno. “Estoy de acuerdo con la Ley de Medios, pero no se puede catalogar al artista si está trabajando para una empresa en especial. Eso no significa que uno esté defendiendo una camiseta o bandera. Yo soy una persona que siempre digo lo que me parece correcto con mi forma de pensar. Si hubiera hablado menos quizás me hubiese ido mejor”.
-Lo decís por algo en particular o pensás que aún no llegaste con tu profesión al lugar que te imaginaste. ¿Qué tenés pendiente?
-No, no. Hace 16 años que trabajo de actor y tengo la suerte que me va muy bien, más de lo que soñé. Pero no solamente hay que pensar en uno, sino en la sociedad en su conjunto. Lo pendiente es que me gustaría escribir una obra teatral y dirigirla.
De los boxeadores que han llegado a la cima recordó a Carlos Monzón y a Víctor Galíndez: “Ellos fueron y serán lo más importante del box nacional. Así también los que están en la actualidad peleando bien para obtener o permanecer con su título figuran Maravilla Martínez y el Chino Maidana. Como dice mi profesor Charly, estos boxeadores mantienen el arte de intercambiar el juego de los golpes.