A este simpático can le gusta entretenerse con animales de otras especies, por eso de visita en un acuario intenta franquear el vidrio que lo separa de su nuevo amiguito
¿Quién dijo que un perro y un pingüino no pueden ser amigos?
Estos dos animales se encontraron en un acuario y decidieron que querían jugar juntos, lástima que un vidrio los separaba y por más que rasqueteó y lamió el cristal, el perro no logró superar la barrera que los separa.