El paracaidista estadounidense Thayer Healy registró con la cámara de su casco su doloroso "salto base" desde 150 metros en el acantilado conocido como "Wall Street" en el estado de Utah y que casi le cuesta la vida.
Tras lanzarse al vacío, Healy impactó inmediatamente contra la pared de la montaña y quedó inconciente, iniciando una angustiosa caída libre.
Afortunadamente, y pese a la violencia del desplome, el paracaidista solo sufrió la fractura de la vértebra torácica T12, cinco puntos de sutura en el ojo y un esguince de espalda, muñeca y mano.
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