Un joven de Indonesia paseaba con sus amigos por un parque con animales. Se le ocurrió tomarse una fotografía con un tigre que estaba sentado en un banco. El muchacho se puso a su lado y con cara de feliz cumpleaños se disponía a posar para la foto. Pero el felino movió un poco la cabeza y el susto no se hizo esperar. El hombre saltó rápidamente del otro lado de la baranda.