Además de la tradicional competencia entre colegios por el viaje de egresados a Bariloche habrá premios en efectivo, un auto 0 Km, electrodomésticos y los padres podrán participar ayudando a sus hijos.
Guido Kaczka vuelve al canal que lo vio crecer como actor, pero debuta en su nueva faceta: la conducción. Bariló, a Todo o Nada, que arranca hoy a las 18.30, intentará conquistar al público juvenil y familiar con la misma estructura de juegos con que había desembarcado en Telefé con el ciclo El Ultimo Pasajero. Para al actor-conductor son cambios fundamentales, pues implican cambiar de canal y convertir un ciclo semanal en uno diario. Por si fuera poco, le tocará competir cara a cara con uno de los conductores más afianzados en el medio en el rubro entretenimientos, Julián Weich, que pronto aparecerá en la pantalla de Telefé. Dos conductores que crecieron e hicieron sus armas en el rubro de la conducción en el canal de San Cristóbal, ahora se enfrentarán. Kaczka fue uno de los últimos pases confirmados, que paradójicamente, se concretó este año. Fiel a sus palabras medidas a la hora de hablar, el conductor es consciente de las reglas del juego. En todo caso las críticas serán de puertas para adentro porque, en verdad, se podría afirmar que Telefé dejó ir a una de sus figuras del fin de semana. El Ultimo Pasajero tenía la aprobación de la emisora, pero se demoraron demasiado con la fecha de largada. Nunca llegó y Guido con sus micros para trasladar a los adolescentes a Bariloche se cruzó de canal. Una de las banderas insignia del rebautizado El Ultimo Pasajero, ahora llamado Bariló, a Todo o Nada, serán los premios. Además de los premios de los viajes de egresados, se entregará un auto cero kilómetro, habrá una fortuna en juego que llegará a cien mil pesos y electrodomésticos varios. Todo indica que se viene con todo el apoyo de El Trece para reforzar y despuntar la franja de las 18.30 a las 20. -Me imagino que te convocó Adrián Suar, el mandamás de El Trece. ¿Cómo fue el encuentro? Porque ustedes se conocen de chiquitos. Prácticamente se criaron con la televisión. -A los dos nos une una relación afectiva. Nos conocemos desde Pelito y Clave de Sol. Incluso Adrián cada vez que nos vemos se acuerda de mi papá (murió años atrás), que me venía a ver a mí a las grabaciones y hablaba mucho con él. La verdad es que Adrián desde chiquito ya tenía buen humor. Cuando me llaman la propuesta era hacer un programa diario. Y la verdad, ya con Endemol Argentina (productora del ciclo que también produjo El Ultimo Pasajero) también teníamos ganas de un programa diario y acá estamos con el proceso natural y con todas las expectativas y con toda la alegría. En El Trece lo último que hice fue ficción, Pensionados, en 2004. -¿Cómo se vive ese pasaje de ciclo semanal a diario? -Me parece que ese el “quid” de la cuestión. El cambio genera otra habitualidad, más vértigo y casi la obligación de arribar con ciertas novedades en los juegos. Lo que vamos agregar en la edición diaria son los premios individuales. No sólo los chicos podrán ganarse el viaje a Bariloche con el colegio. Ahora los padres tendrán participación. -Por el horario, evidentemente tienen que ampliar el público para ganar en el horario y más aún si en esa franja competirá con Julián Weich, quien se dirige a un público familiar. -No quiere decir que todos los días se efectivicen los premios porque la competencia puede continuar al otro día. Todo depende de la audición. En cada programa competirán dos colegios que serán identificados con el color azul y el rojo. Cada equipo tendrá su capitán y contará con el apoyo de cada tribuna. La familias también estarán presentes en los estudios y para alzarse con los premios mayores, como cien mil pesos o el auto cero kilómetro, deberán superar una serie de pruebas. Yo lo tomo como un programa aspiracional en el que estoy seguro que la familia también se va a identificar. Creo que la química no será sólo con los chicos sino que queremos, también, sumar a los grandes. LULY VITCOP