El Pacto cuenta la historia de Lucía Córdova, una abogada que comienza a investigar a un empresario que, durante el proceso de adquisición de una firma periodística
Esta miniserie de trece capítulos que relata “la historia oficial” de la venta irregular de Papel Prensa, desató un escándalo mediático debiendo postergar su estreno del jueves 3 de noviembre, previsto originalmente para el 27 de setiembre. El Pacto cuenta la historia de Lucía Córdova (en la piel de Roth), una abogada que comienza a investigar a un empresario que, durante el proceso de adquisición de una firma periodística, aparece vinculado a un aberrante delito cometido durante la última dictadura militar. El abordaje de esa empresa emblema de la connivencia cívico-militar aquí se llama Papel Integral y su oscuro argumento se comienza a revelar a partir de que José Gancedo (Federico Luppi) se contacta con la doctora Córdova, quien está únicamente dedicada a la docencia y encabeza un seminario sobre la nueva Ley de Medios en la Facultad de Sociales a la que concurre el nieto de Gancedo. “A través del personaje de Federico, que era el dueño de un periódico en los años ‘70 y después fue despojado o mal retribuido en su venta, la capta a esta mujer que no tiene la menor intención de volver a trabajar en su estudio”, cuenta Cecilia Roth. “Y este hombre la capta y la envuelve en esta historia desde el lugar de un hombre que ha perdido todo”, agrega la actriz que hará en teatro la pieza La Cabra, junto a Julio Chávez. La controversia que causó la trama que nuclea, además de Cecilia Roth y Federico Luppi, a Mike Amigorena como Horacio Murgan, quien desde el próximo capítulo su personaje sólo tendrá una voz y un testaferro que lleve a cabo sus planes perversos; el del español Eusebio Poncela en el rol de Santiago López Ario. El elencazo, que incluye también a Luis Ziembrowski, Cristina Banegas, Rafael Ferro, Dalma Maradona, María Fiorentino, Michel Noher y Violeta Urtizberea, divide las aguas entre ficción y realidad. Para estos protagonistas, el ciclo oscila permanentemente con hechos verídicos sin perder la identidad ficticia.