Los jugadores Timo Boll, de Alemania, y Andrei Gacina, de Croacia, fueron los protagonistas de un curioso juego de ping pong que roza ser el punto más largo en este tipo de competencias.
En el Campeonato Europeo, mientras jugaban un partido por los cuartos de final, cuando a Boll le faltaba un solo tanto para ganar, Gacina devolvía todas las pelotas. Finalmente el alemán ganó, pero el punto se hizo esperar mucho más tiempo de lo habitual en un partido profesional.