"Ahora estudio libretos de La Dueña”, dice la Chiqui
Karim González Ya cada vez falta menos para que La Dueña, la esperada ficción que protagoniza Mirtha Legrand en su regreso a la actuación, asome por la pantalla de Telefé. Se especula con que el estreno sería el domingo 22 a las 23, aunque hay rumores de que podría iniciar el miércoles 25 para afianzarse en un día donde no competiría con Tinelli. Como un hábil jugador, la reina madre de la tevé muestra sus cartas de a poco, y alimentando la incógnita devela detalles y sensaciones sobre la flamante labor que la ubica en la expresión de Sofía Ponte, una poderosa e importante empresaria de la industria de cosméticos. Luego de señalar que su rutina cambió considerablemente desde los días en que llevaba al frente el tradicional Almorzando con Mirtha Legrand, con la coquetería habitual, reconoce tener el entusiasmo de una principiante y sentirse renovada. “Es otra vida totalmente distinta. Ahora voy a estudiar, hay que estudiar los libretos. Me levanto temprano y estudio”, dice Mirtha con gesto exultante. “Ya no soy la Mirtha de los almuerzos. En los almuerzos estudiaba el currículum de los invitados, pero el programa lo improvisaba. Ahora soy Sofía Ponce. El tema para mí es la letra, antes era estudiar solo el currículum de mis invitados. Ahora tengo que estudiar texto, es otra cosa totalmente distinta, pero estoy feliz. No me siento ansiosa sino ilusionada y con muchas ganas”, sonríe satisfecha. “El personaje es fantástico”, prosigue la diva. “Me gusta muchísimo, me encanta. Esto no fue idea mía, fue todo idea de mi nieto Nacho Viale que me dijo: ‘Abu, tenés que cambiar. Vos tenés que hacer esto que te va a venir muy bien. Después, si querés, volvés a los almuerzos. Pero hace esto que te va a posicionar muy bien’”, revela textual. El unitario de trece capítulos producido por Endemol que se centrará en la doble cara de los familiares y amigos de la adinerada Sofía -La Dueña (Legrand)- por ganarse su confianza en la vida empresarial para llegar a su nivel de poderío y finanzas, la muestra distinta. Dispuesta a retomar su viejo oficio sin tono de nostalgias. “Yo tenía ganas de hacer ficción. Primero era La Doña ahora es La Dueña”, sostiene Mirtha que hasta se dio el gusto de grabar junto a su hija, Marcela Tinayre, en el marco de una fiesta en la puerta de la mansión del Fours Seasons. “Esto es empezar de nuevo, como cuando filmaba junto a Daniel (Tinayre). La actuación tiene que ver con volver un poco a mis orígenes. Vuelvo a ser actriz, que es como me inicié”, acentúa la gran dama de los almuerzos en cada uno de los actos públicos o salidas culturales a las que todavía destina su tiempo libre para asistir. “Estoy muy contenta con las grabaciones. Desde el primer momento en que fui a hacer prueba de luces y cámaras en los estudios de grabación, me sentí especial. Balance positivo, una maravilla. Es un placer trabajar con Endemol, son respetuosos. Es un elenco maravilloso”, dice respecto del unitario que en abril expondrá Telefé con un elenco relevante compuesto por Fabián Vena, Claudia Lapacó, Federico D’Elía, Benjamín Vicuña, Florencia Bertotti, Andrea Frigerio, Jorgelina Aruzzi y Brenda Gandini, entre otros. En esta renovada etapa de su carrera, Mirtha también asegura que sus legendarios almuerzos tendrán su gran broche final. “En Telefé me ofrecieron si quería hacer un gran almuerzo de despedida cuando termine La Dueña. Naturalmente les dije que sí, no se sabe cuándo será”, adelanta. Para Mirtha Legrand, su regreso a la escena de ficción, cual Lolita Torres, no incluirá ninguna secuencia de otro tenor, ni siquiera un coqueteo con algún galán venido en canas. “No besaré a nadie ni habrá galán. Lamento decepcionar. No hay romance. Es una señora grande, no habrá besos, nada que ver. Ni habrá galán. La historia va para otra parte”, acentúa. Y enseguida reclama: “Por favor, yo soy una señora mayor para estas cosas y mi personaje representa de alguna manera la edad que tengo. Es una ficción, pero acorde a alguien de mi edad”,- aclara esta reconocidísima actriz y conductora televisiva quien en el set de grabación asoma más auténtica en la relación con su chofer, un inmutable Carlos Portaluppi.