Alan Funes, el joven de 19 años detenido el pasado martes en Rosario y presunto miembro de una banda armada que disputa territorio con otra, fue imputado con prisión preventiva como autor de un homicidio, dos tentativas de asesinato, amenazas, asociación ilícita, robo y abuso de armas.
A la vez, su novia, Jorgelina Andrea Selerpe (24), detenida junto a él en un barrio Fonavi de esta ciudad santafesina, quedó también imputada como coautora de un homicidio y de una tentativa de asesinato, además de portación ilegal de arma de fuego.
Funes rechazó los cargos en su contra y dijo que el arma secuestrada cuando lo detuvieron no era de él, pero una de las principales evidencias expuestas por las fiscales Gisela Paolicelli y Georgina Pairola fue que una bala extraída del cuerpo de Marcela Díaz (36), asesinada el 14 de enero último, “fue disparada por el arma secuestrada en la detención de Funes y Selerpe”, según una pericia balística.
El joven detenido es miembro de una familia ligada al narcomenudeo y otros delitos en el barrio Parque del Mercado de Rosario, según informó el Ministerio de Seguridad de Santa Fe, un clan que está enfrentado desde hace cinco años a la familia Camino, vecinos de un barrio cercano y parientes del asesinado jefe de la barra brava de Newell’s, Roberto “Pimpi” Camino (37). Investigadores policiales aseguran que ambos grupos son responsables de más de dos decenas de asesinatos producidos en los último años como consecuencia de una extensa saga de venganzas cruzadas.
Detenido el martes tras permanecer dos semanas prófugo, a Alan Funes se le dictó prisión preventiva por 60 días y fue acusado de integrar “una asociación ilícita”.