El cese de los servicios de las líneas 333, 407, 437, 700 y 707, a raíz de la grave crisis de la concesionaria Micro Omnibus General San Martín (MOGSM), llevó a sus 400 trabajadores a reclamar una solución al intendente Ramón Lanús.
El cese de servicios de las líneas de colectivos 333, 407, 437, 700 y 707, con recorridos en el Norte del Gran Buenos Aires, a raíz de la grave situación de la empresa que las operaba, Micro Omnibus General San Martín (MOGSM), y la propuesta del intendente de San Isidro, Ramón Lanús, de que otras firmas se hagan cargo de los servicios de las líneas 700 y 707 (comunales), rechazada por los 400 trabajadores de MOGSM, hizo eclosión con una manifestación frente a la sede comunal sanisidrense.
La situación de la empresa se hizo inviable luego de que a fines de abril sufrió un embargo judicial que determinó el secuestro del 40 por ciento de sus unidades, y que significó un recorte en sus ingresos y la imposibilidad de hacer frente a las deudas salariales. Fuentes relacionadas a la firma indicaron que "el poco dinero que entra es destinado a cubrir las deudas que hay con el Banco Provincia".
La línea 333, con un recorrido semicircular, unía el centro de San Isidro con Beccar, Boulogne, Villa Adelina, Munro y Vicente López. La 407, el barrio San Isidro con San Isidro, Acasusso y Munro. La 437, San Isidro con Boulogne y Garín. Y la 700 y 707 con distintos ramales, unía San Isidro con Beccar, Boulogne, Villa Adelina y Martínez.
La paralización de las citadas líneas llevó a que en los últimos días la línea 237 -del Grupo Metropol, que tiene numerosas líneas en el área metropolitana- estableciera un ramal especial a San Isidro, y lo mismo hizo la línea 338, de Transportes Automotores La Plata Sociedad Anónima (TALPSA), controlada por Unión Platense (51 por ciento) -a cargo de distintas líneas en la capital provincial- y Colcar (49 por ciento), un concesionario de la empresa Mercedes Benz del Grupo Empresario Prieto, con sede en Moreno, con un servicio fraccionado entre San Isidro y el cruce de la avenida Avenida Rolón (Ruta 4, Camino de Cintura) y avenida Bernardo Ader, en Boulogne.
Una concentración masiva se desarrolló frente a la sede municipal de San Isidro, complicando el tránsito en el centro de la ciudad. “Estamos sin cobrar y no tenemos respuestas claras sobre cuándo se va a normalizar la situación”, manifestaron voceros del sector gremial. Los integrantes del cuerpo de delegados habían advertido previamente que "la reunión entre representantes de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), el intendente Ramón Lanús y empresarios no fue favorable, el intendente se lavó las manos ye dejó la solución del problema al gobierno provincial". Los trabajadores aseguran que desde hace 2 años están percibiendo sus sueldos en cuotas.
En declaraciones radiales, el presidente de MOGSM, Pablo Terenziani, aseguró que los problemas de la línea 707 comenzaron en 2024, cuando el sistema compensatorio (subsidios) que abona el Estado pasó a calcularse por el denominado Indice de Pasajeros por Kilómetro (IPK), o sea, de acuerdo a los pasajes vendidos. "Una empresa que tenga un IPK inferior a 3 puntos es inviable, y es lo que ocurre en San Isidro, donde es de 2,70". Pero socios de la firma advirtieron que la situación se podría haber modificado "reestructurando los recorridos, algo que se intentó el año pasado y no prosperó".
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