Trabajadores municipales afiliados a ATE exigieron mejoras salariales y la reincorporación de diez empleados despedidos. "Que el intendente cumpla con su compromiso de pasar a planta a los trabajadores con más de cuatro años de antigüedad", solicitaron
Trabajadores municipales de Quilmes afiliados a la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) realizan desde ayer un acampe frente al edificio municipal, para exigir mejoras salariales y la reincorporación de diez empleados despedidos, entre otros reclamos.

En diálogo con El Quilmeño, el secretario quilmeño de ATE, Pedro Simonetti explicó: "Nos movilizamos en busca de diálogo. Es la quinta vez que reclamamos en el año y (el intendente Francisco) Gutiérrez nunca nos atendió. Exigimos la reincorporación de diez compañeros que estuvieron seis años trabajando con contrato, cuando la ley indica que después de 12 meses deben ser pasados a planta permanente", remarcó.

Según el referente gremial, "el 65 por ciento de los trabajadores del Municipio de Quilmes están precarizados con contratos irregulares", a la vez que "hay 700 empleados jornalizados, que trabajan 36 horas semanales y cobran 1.200 pesos, menos que un Plan Trabajar".

Asimismo, Simonetti sostuvo que "estamos pidiendo un básico de 5.000 pesos, acorde al costo de vida y un plus a fin de año no remunerativo de 1.500, por única vez".

El gremialista, también, solicitó "que el intendente cumpla con su compromiso de pasar a planta a los trabajadores con más de cuatro años de antigüedad".

Hoy por la mañana, el representante de ATE deberá asistir a una audiencia en el Ministerio de Trabajo Bonaerense, en la que también participarán funcionarios de la delegación laboral de Quilmes.

"Voy a transmitir todos estos reclamos legítimos. Los compañeros van a continuar con el acampe hasta que haya novedades de la reunión. Todavía no está definido, pero de no recibir respuestas favorables, es muy probable que decidan continuar la manifestación frente al Palacio Municipal", dijo Simonetti.