Los miembros de una temible banda delictiva rodean a sus víctimas cuando caminan solas, las despojan de sus bienes personales y además les tocan sus partes íntimas. Piden vigilancia en el horario de entrada y salida.
Alumnas del Instituto Superior de Formación Docente (ISFD) Nº 104 -de Quilmes Centro- sufren constantes ataques por parte de una banda delictiva especializada en los llamados "robo piraña", modalidad que les permite no sólo apoderarse de los objetos de valor sino también manosear con impunidad a las inocentes víctimas.

En las inmediaciones del establecimiento -que funciona en el edificio de la Escuela Normal de Quilmes, ubicada en Mitre al 300- se registró una gran cantidad de estos casos, en los que un grupo de jóvenes rodean a una estudiante y aprovechan la superioridad numérica para abusar de ella.

Los delincuentes ya tienen de punto a las alumnas del Magisterio del turno noche. Según explicaron, al ISFD concurren aproximadamente 150 mujeres que ingresan a las 18.30 y se retiran a las 22.30. Tanto el horario de entrada como el de salida son de "alta peligrosidad", según explicaron.

Sol, una de las damnificadas, explicó en diálogo con El Quilmeño que "a la hora que entramos ya casi no hay nadie en la calle y peor aún cuando salimos, ya nos tienen fichadas". "Ultimamente nos tenemos que ir en grupo para que no nos agarren. La semana pasada, yo llegué un poco tarde y me robaron todo en la esquina de la escuela. Me agarraron por atrás y por suerte no pasó a mayores, como en otros casos", remarcó.

En este sentido, Sol describió que su compañera de cursada no tuvo tanta suerte como ella. "Tiene 21 años y también la agarraron en la esquina. La rodearon entre tres, le robaron el celular y la billetera y le manosearon sus partes íntimas. Por suerte, frenaron unos automovilistas que se dieron cuenta de lo que pasaba y los pibes se escaparon. Después de eso quedó muy asustada, no se pudo recuperar", detalló.

Desprotegidas

No es la primera vez que las chicas del Terciario piden ayuda por este grave problema. Hace casi un mes fueron a hablar con el director del establecimiento, quien les prometió tomar cartas en el asunto para poder contar con la presencia de un patrullero que las cuide, a la entrada y la salida.

"A algunas de las compañeras las pasan a buscar en auto, pero otras tenemos que irnos en colectivo. Vamos caminando con miedo hasta la peatonal de Quilmes para tomar el colectivo. Si somos muchas no pasa nada, pero cuando somos pocas es un peligro", consideró Sol.

Asimismo, la joven manifestó que "si no pueden mandar un patrullero de la Comisaría, que destinen algunos efectivos de Gendarmería".