El delincuente que secuestró a Karen Tobares fue hasta la puerta de su vivienda y le sugirió de manera mafiosa que deje a un lado las denuncias en la Justicia. Luego, disparó tres veces al aire con un arma de fuego y se marchó.
Los delincuentes que secuestraron a Karen Tobares no le perdonan a Luisa López lo que hizo. Es que la Madre Coraje de Florencio Varela, que rescató a su hija discapacitada de una peligrosa red de prostitución, sufrió durísimas amenazas en la puerta de su casa, donde se presentaron cuatro sujetos que le "sugirieron" que deje de lado las denuncias o -de lo contrario- iban a prender fuego la casa con ella y su familia adentro.
El mensaje mafioso fue acompañado de tres disparos de arma de fuego al aire, para dejar en claro que la cosa era en serio. Lejos de atemorizarse, la valiente mujer denunció el nuevo hecho en la comisaría y ahora cuenta con una custodia en la vivienda que habita.
En diálogo con El Quilmeño, López contó cómo intentaron amedrentarla los responsables del secuestro y violación de la inocente Karen. "Sentí unos gritos en la puerta de casa cuando estaba mirando la tele. En eso entra uno de mis hijos y me cuenta que el desgraciado que se llevó a mi nena, con otros tres delincuentes más, le dijeron: 'Decile a tu mamá que cierre el or.. porque vamos a prender fuego la casa con ustedes adentro'. Cuando terminé de escuchar me volví loca de la bronca", sostuvo la madre coraje, que vive en la calle César Cantú al 300, en el barrio Santa Ana. "No lo pensé dos veces. Salí a la calle y empecé a caminar detrás de ellos mientras llamaba al 911. Cuando me vieron, uno se dio media vuelta, me miró a los ojos y tiró tres balazos al cielo. Después me metí en la casa de una vecina hasta que llegó la policía", agregó.
Por último, López manifestó la necesidad de acelerar los procesos judiciales para que capturen a los responsables de la pesadilla que vive desde hace dos meses. "Sólo quiero seguridad y tranquilidad. Ahora le van a hacer una pericia psicológica y tenemos que esperar lo que nos diga el fiscal (Darío Provisionato). Tienen que meterlos presos ya, sino no vamos a tener paz", sentenció.
Karen Tobares estuvo secuestrada durante casi 60 días, en los cuales sufrió abusos sexuales, duras golpizas y maltratos verbales; hasta que su madre logró averiguar donde la tenían privada de su libertad.