El renombrado cocinero recibió a los frentistas en su vivienda de la Ribera quilmeña y remarcó que "nuestro pedido tiene que ver con que seamos escuchados y podamos plantear alternativas".
A horas de la presentación de un estudio científico que demuestra los efectos del electromagnetismo sobre la salud de las personas, el reconocido chef Martiniano Molina sumó su apoyo a los vecinos que se oponen a la construcción de una subestación eléctrica en Quilmes Centro.
Martiniano firmó un petitorio en el que expresa su deseo de una apertura al diálogo. "No estamos en desacuerdo con la evolución y las mejoras que tienen que ver con el bien público. Nuestro pedido tiene que ver con que seamos escuchados y podamos plantear alternativas para que la salud de las personas no se vea afectada. Si es sólo por la vida de un ser, vale la pena que intentemos ponernos de acuerdo", enfatizó el cocinero.
En relación con el tema, este martes a las 16, en el Colegio de Abogados de Quilmes (Alvear 414), se realizará la presentación del estudio epidemiológico que realizó un equipo de científicos a cargo de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de La Plata, que revela que los vecinos que viven en inmediaciones de la subestación Sobral, en Ezpeleta, tienen siete veces más posibilidades de enfermar de cáncer y tres veces más de morir por esta enfermedad, a raíz de la exposición al electromagnetismo.
Para ponerlo a disposición de todos los vecinos, integrantes del equipo de trabajo autor del informe lo presentarán en diferentes ciudades. En el mes de septiembre, Quilmes y Vicente López serán los lugares donde comenzará a girar este nuevo conocimiento, que -según voces ecologistas- "será una herramienta más que respalda el saber popular, que afirma que en los barrios donde existen subestaciones eléctricas y tendidos de cables de alta tensión son mayores las posibilidades de que sus vecinos contraigan enfermedades terminales".