Y por si fuera poco, desde hace mucho tiempo también se realizan trazados entre aficionados a esta especialidad en pistas particulares y, por supuesto, con ese panorama, se forman grupos de amigos que organizan sus propios campeonatos.
El quilmeño Ariel Masserdotti conforma uno de estos bloques y así se refirió a la actividad: "Nuestro grupo consta de dos categorías, una en la que participan los más avanzados y otra para los más nuevos en la actividad. Permanentemente en cada una de las confrontaciones tenemos la visita de varios pilotos ya profesionales, que nos aportan mayor experiencia y la motivación de superarnos en cada jornada", sostuvo el protagonista.
A su vez, puso en consideración lo parejo de un deporte que está en pleno auge más allá del paso de los años. "La paridad en pista es constante, dado a que nosotros alquilamos los kartings y se otorgan por sorteo, de manera que el rendimiento en competencia puede variar y favorecer o no".
Y agregó: "Por sobre todas las cosas, si bien es cierto que uno pretende ganar, lo más importante es pasar un buen momento con un grupo de amigos. En esta actividad no hay fines de lucro, sólo se corre por deporte".
En ese sentido, el oriundo de la región puntualizó sobre su situación particular: "En mi caso ya llevo cuatro años e intervengo en las dos divisionales: gané algunas competencias, pero en la que se juntan los de mayor trayectoria no tengo muchas posibilidades. Tenemos una reglamentación e incluso hasta play off".
Afición
Sobre su afición por correr, Masserdotti agregó: "Muchos pilotos corren porque en su familia cuentan con algunos de sus integrantes que practicaron ese deporte. En mi caso, mi trabajo de gomería, alineación, balanceo, tren delantero y llantas se encuentra muy asociado a los autos tanto de calle como de competición, y así se fue dando la idea de empezar a correr y disfrutar".