El Chapu habló sobre su posible continuidad y deslizó que la clave es que el club le pague lo que le debe. Si bien aclaró que eso no derivará en una respuesta positiva, envió un guiño al decir que volvería a reducir su salario.
Quilmes está obligado a cancelar la deuda que mantiene con Rodrigo Braña si quiere darle el gusto a Julio César Falcioni y destrabar las negociaciones para que el jugador continúe vistiendo la Blanquita en este 2015.
Así lo indicó el propio jugador, quien fue contundente. "Hace más de diez días me junté con Andrés Meiszner y Fernando Casal. No les cerré las puertas, pero primero hay que saldar la deuda y después negociar sobre las pretensiones que tienen para el semestre. Ayer (viernes) hablé lo mismo y me dijeron que estaba todo bien, pero cuando esté el dinero me juntaré", expresó.
De todos modos, aclaró que "por más que me paguen, no va la respuesta en sí. Quiero ver lo que tienen pensado para el futuro. Que me den el dinero no significa que diga que voy a jugar".
Por otro lado, el Chapu exhibió su bronca por ser el único al que no le cumplieron desde lo económico: "Estoy caliente con esta situación porque la deuda la cobraron todos menos yo. Parece que hay plata para otras cosas, menos para mí. Y no acepto cuotas porque es siempre la misma historia. Esto se pactó para los últimos seis meses, pero nunca lo pudieron cumplir".
"Si la propuesta es bajar otra vez el sueldo, no tengo problema, pero siempre hago eso y nunca me cancelan. Es momento de que lo hagan porque después empieza el torneo y no podemos hablar de plata", se quejó, en declaraciones radiales.
Pese a explicar que "uno quiere volver a entrenar y estar en el grupo", el volante confesó que "no quiero que los dirigentes sientan una obligación conmigo porque no la tienen. Firmé por 18 meses y fueron 6 de palabra. Capaz ellos quieren otro jugador y se sienten obligados de cerrarme a mí. Pero tienen la libertad de negociar".
Y reflejó su sentimiento por el club: "Me llamaron de otros lados y dije que no. No tengo nada hablado con nadie. En algún lugar voy a jugar y, si no juego, quiero que quede claro que Quilmes no va a ser descarte. Prefiero no jugar más. Creo que ya lo demostré porque cuando vine estaba en la Selección.
El técnico
Braña se refirió también a las palabras de Falcioni, quien dijo que lo esperaba en el inicio de la pretemporada: "Hablé con Julio y le comenté que iba a esperar. Le dije que no cerraba las puertas, pero le aclaré que tenía algo pendiente para cancelar con los dirigentes y a partir de eso juntarnos".
De todos modos, elogió al Emperador. "Es un técnico prestigioso que estuvo en muchos equipos grandes y salió campeón. Eso siempre te seduce", concluyó.