Habían prometido asfalto de hormigón pero sólo colocaron un compuesto de brea y piedras. A dos años de esas tareas, las arterias lucen intransitables y, en algunos casos, hasta creció vegetación sobre ellas.
Numerosas calles de la ribera de Quilmes se encuentran en un estado deplorable, incluso peor que hace dos años atrás cuando -en medio de la campaña electoral que le otorgó la reelección a Francisco Gutiérrez- el Municipio ejecutó un fallido plan de obras de mejoramiento de arterias que duró menos que un suspiro.

La bronca de los vecinos, en cambio, es duradera. Y no es para menos. Es que en el año 2007, cuando aspiraba ser jefe Comunal por primera vez, Gutiérrez prometió la construcción de 25 asfaltos de hormigón, el único compuesto válido y duradero para una superficie como la ribereña. Pasaron cuatro años de esa celebrada promesa y -finalmente- llegaron las obras, pero no las indicadas.

En diálogo con El Quilmeño, el vecino Horacio Peralta sostuvo: "Cuando 'El Barba' (Francisco Gutiérrez) anunció el Plan Quinquenal del 2007, prometió pavimentar con hormigón 25 cuadras. Todavía me acuerdo que estaba el cartel con el anuncio en la calle Yoldi y Otamendi. En su primer mandato no hizo nada, recién cuando buscaba ser reelecto se acordó de hacer algo, pero fue para peor", enfatizó el hombre, que vive hace más de 30 años en la zona. De acuerdo a la descripción de Peralta, en la mayoría de calles de tierra que quedaban en la ribera colocaron "un líquido de consolidación", conformado a base de brea, piedra partida y arena.

"Con la misma plata que podían hacer los 25 asfaltos de hormigón, hicieron casi toda la zona con una mezcla que no duró nada. Alisaron el piso y tiraron dos capas de ese compuesto; ahora ya no queda nada y las calles son un desastre", remarcó el vecino de la calle 75.

No pasa nadie

Algunas arterias son intransitables y, literalmente, no puede pasar nadie. Tales son los casos de Garibaldi y Humberto Primo, entre 76 y 78. Allí, no pasa el basurero y hasta crecieron plantas en medio de lo que intentó ser un "asfalto".

"Nos cansamos de hacer denuncias y cortar calles. Ahora, cuando llueve se inunda todo, porque taparon las zanjas y ya no podemos limpiarlas. Para colmo dejaron las calles más altas, por lo tanto en las casas más viejas, como la mía, se mete el agua", se quejó Horacio Peralta, quien consideró que las obras realizadas hace dos años fueron "plata malgastada de los vecinos de Quilmes".