Para cruzar de un lado al otro de las vías quedaron tres cruces, uno es el de la estación Don Bosco, el otro el de la calle Ramella y, por último, el de la avenida Las Heras. Cambiaron recorridos las líneas de colectivos.
El cierre del paso a nivel de la calle Espora en Bernal generó importantes trastornos vehiculares, situación que se vio agravada por la ausencia de agentes de tránsito del Municipio de Quilmes y la escasa señalización para orientar a los automovilistas.

El cierre del cruce -previsto para la construcción de un bajovías- estaba programado para ayer a la mañana, pero se precipitó el último sábado ante las amenazas de manifestación de los vecinos que se oponen a la obra. En este sentido, la Municipalidad interrumpió el tránsito en Espora desde Crámer, del lado Este de la barrera; mientras que en el sector Oeste lo hizo en San Martín y Avellaneda, donde colocó rejas, montículos de tierra que impiden el paso de los vehículos.

De esta manera, para cruzar de un lado al otro de las vías sólo quedaron tres cruces entre Don Bosco y Quilmes. Uno es el de la estación Don Bosco, el otro el de la calle Ramella y, por último, el de la avenida Las Heras, que demarca el límite entre Quilmes y Bernal.

Demoras e impaciencia
En el horario pico de ayer se vivió un verdadero infierno para los automovilistas. Es que, entre las 6.30 y las 9 de la mañana se generaron importantes demoras en el paso más cercano a la estación de Bernal, el de la calle Ramella. La impaciencia de los conductores se evidenció en las innumerables discusiones, cuando intentaban pasar con sus autos de Este a Oeste. A tal punto llegó el caos vehicular que, en su afán de cruzar, algunos coches quedaron atrapados entre las barreras bajas, pudiendo escapar pocos segundos antes de ser embestidos por el tren.

Desorientados
La falta de información sobre la obra por parte del Municipio de Quilmes afectó no sólo a conductores, que se encontraron con calles cerradas, sino también a los usuarios de colectivos por el cambio de recorrido de las líneas. Ahora, los micros de la empresa MOQSA vienen derecho por Sáenz Peña, desde Caseros, hasta Uriburu, donde finalizan el tramo. En tanto, los de la Línea 324 llegan por Sáenz Peña, doblan en Uriburu y continúan su recorrido habitual.i